-Demasiados incidentes negativos mediáticamente en los últimos 16 meses

-Perjudica el decomiso de huachicol en Altamira y mini refinería en Reynosa

-Incendio en Matamoros y homicidio en Control afectan el tema de seguridad

H. Matamoros, Tamaulipas.-Durante los últimos 16 meses-9 de 2025 y 7 de 2026-en términos coloquiales se puede decir que al estado de Tamaulipas “le ha llovido sobre mojado” a juzgar por la serie de acontecimientos de esos que no arrojan espacios mediáticos positivos.

El escándalo derivado del contrabando documentado de hidrocarburos en el puerto de Altamira y en Reynosa, municipios ubicados en el sur y norte de la entidad; el asesinato de una estudiante en una academia militarizada en ciudad Madero; el sospechoso incendio de una empresa trasnacional en Matamoros; un doble asesinato y desaparición de cuatro ciudadanos norteamericanos en el poblado El Control; así como delicados señalamientos en contra de la senadora OLGA SOSA y el mandatario estatal AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, integran los casos más relevantes que dan paso al citado dicho que maneja muy a menudo la vox populi.

Al margen de indagatorias, presuntas responsabilidades y contundencia de los señalamientos, lo cierto es que los casos antes mencionados, reconozcase o no, han menguado la imagen de la entidad en los rubros relacionados con la inversión de capitales y turismo, principalmente.

Obviamente, la credibilidad y confianza hacia la autoridad constituida también resulta afectada, sobre todo en lo que se refiere al decomiso de 10 millones de litros de diésel documentado como residuos aceitosos a finales de marzo de 2025 que fueron transportados a bordo de un buque-tanque al puerto de Altamira. Del mismo modo, es difícil argumentar objetivamente el por qué no se detectó en tiempo y forma una mini refinería de combustibles en un predio rural de la petrolera ciudad Reynosa-a escaso kilómetro y medio de un cuartel de la Guardia Nacional-con capacidad de procesamiento de 7 mil barriles diarios, la cual fue asegurada el 21 de julio del año en curso.

Lo mismo ocurre con la muerte violenta de una estudiante de la Academia Militarizada de Marina Doenitz en ciudad Madero, hecho que trascendió la frontera tamaulipeca y obligó a la Secretaría de Educación Pública a suspender las actividades de ese tipo de instituciones que ofrecen servicios educativos bajo el régimen “militar”, “castrense” o “militarizado”.

Lo lamentable es que tanto la autoridad educativa federal como la estatal tenían conocimiento de la operación de la citada academia militarizada, misma que tenía más de 30 años de operar sin problema alguno y sin restricción por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la SEP.

El voraz incendio que consumió alrededor de cincuenta vehículos de la empresa transnacional PepsiCo en este puerto fronterizo, también colocó en el ojo del huracán al gobierno de la Cuarta Transformación en la esquina noreste del país. A pesar de que la empresa ha desestimado que se trate de un incidente derivado de un intento de extorsión, la realidad es que el sector empresarial contempla una visión distinta que genera preocupación e incertidumbre.

El asesinato de dos jovencitas y la desaparición forzada de cuatro ciudadanos norteamericanos en hechos sucedidos en el poblado El Control es otro caso que coloca en entredicho la seguridad en Tamaulipas y, al mismo tiempo, la credibilidad y transparencia de la procuración de justicia.

La nacionalidad extranjera de las cuatro personas desaparecidas podría degenerar en un conflicto y reclamo internacional, similar al incidente ocurrido en Matamoros en céntrica avenida que dejó como saldo dos ciudadanos estadounidenses sin vida y dos más con lesiones de consideración.

El involucramiento de la senadora morenista por Tamaulipas OLGA SOSA como integrante de una red de contrabando documentado de combustibles, también conocido como huachicol fiscal, cierto o falso, es un señalamiento que no habla bien de la entidad federativa ni de su representante en la Cámara Alta del Congreso de la Unión. Lo mismo sucede con las filtraciones que colocan al mandatario tamaulipeco AMÉRICO VILLARREAL ANAYA con supuestos o reales problemas de carácter migratorio en los Estados Unidos.

Como es evidente, durante los últimos 16 meses prácticamente le “ha llovido sobre mojado” a Tamaulipas y su autoridad constituida a juzgar por los hechos antes expuestos. Sobra decir que la serie de cambios al interior del gabinete de la 4T cueruda son indicios de que las cosas no andan del todo bien, aunque, por supuesto, es justo conceder el beneficio de la duda.

¿Cómo la ve?

DESDE EL BALCÓN:

I.-Dicen y dicen bien que al gobierno de la Cuarta Transformación en Tamaulipas le urge una “barrida con hojas de pirul”, pero, dicen los campiranos, “con el árbol completo”.

¿Será?

II.- Los coleccionistas o “cazadores” de doctorados honoris causa preparan maletas para viajar a la “gran manzana” en los Estados Unidos tras adquirir esa “investidura” que les otorga una supuesta universidad internacional de pomposo membrete: “UDS University for Advanced Development Studies”. La cobertura de “módica suma económica” incluye el título con elegante marco de vidrio, medalla oficial conmemorativa, toga y birrete para la ceremonia, coctel de bienvenida, fotografías profesionales y publicación de fotografía en el “portal internacional del claustro”.

Si el aspirante a “doctor honoris causa” carece de visa para ingresar a los Estados Unidos no tiene la menor importancia…¡se le envía a domicilio por paquetería!

En México-por esa razón-al menos un asiduo coleccionista de doctorados y reconocimientos se habrá de perder presencialmente la ceremonia programada a las 10 de la mañana del viernes 14 del mes en curso en la isla de Manhattan.

III.-Concatenando temas, recientemente el destacado intérprete musical colombiano, OSCAR JAVIER ARIAS PÉREZ, recibió en la Ciudad de México ese título honorífico por su destacada participación en la “comunicación y periodismo”.

Lo malo del caso es que al “boletinero” omitió un elemento esencial en la noticia: no anotó el nombre de la institución académica o membrete emisor, por lo cual queda en tela de duda la legitimidad y prestigio de quien otorga y quien recibe.

Ni hablar.

Y hasta la próxima.

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