DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.

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Las elecciones, casi todas, se ganan con votos. Así es, aquí y en China, y los votos se
obtienen de diversas formas. En principio los partidos políticos tienen lo que se conoce
como intención del voto, que en otros tiempos le llamaron voto duro; luego viene la
capacidad del candidato, su carisma, su capital político, su capacidad para lograr empatía
con los electores; y como siempre cuentan, un buen partido si no tiene un buen candidato,
debe contar con una estructura y capacidad de movilización, se entiende, para inducir el
voto. Y, claro, recursos… hay candidatos que pierden porque no invierten.
En este contexto toman significación las decisiones partidistas, en el caso de México, de la
cúpula del poder gobernante. A nivel nacional, se entiende Andrés Manuel López Obrador
y en Tamaulipas Américo Villarreal Anaya. En más de una ocasión, una mala decisión al
elegir al candidato provoca una derrota. Por eso, llama mucho la atención lo que está
sucediendo en Tamaulipas que, si contamos, ya lleva varios manotazos para poner orden y
que se siga la línea sobre quiénes son, como quien dice, palomeados hayan o no ganado la
famosa encuesta, que muchos ya ni se acuerdan de ella.
CLAUDIA Y BRUGADA.
A nivel nacional todos sabemos cómo AMLO fue conduciendo la definición de la candidata
de MORENA. Claudia Sheimbuam fue elegida porque, desde un principio, se estableció
que él o la candidata tendría que significar un cambio generacional, pero también una
continuidad del proyecto obradorista, que es establecer el predominio de un solo partido…
así como lo fue el PRI, pero mejorado, con una subordinación real del Poder Legislativo y
el Judicial, también sin órganos autónomos, en pocas palabas: el proyecto de un gobierno
son contrapesos y sin oposición. Si hacemos caso a las encuestas, Claudia va a destrozar a
Xóchitl, tendrá un triunfo con una abismal diferencia de votos.
La decisión presidencial no tuvo problemas, puesto que, al resto de los aspirantes se les
consoló con un lugar en el congreso, sea senador o diputado federal; y, a los que no, se
entienden que irán al Gabinete. La decisión que se enredó y pone en riesgo el triunfo es la
de Clara Brugada: Omar García Harfuch, con todo y arrasar en las encuestas, lo bajaron
pese a ser el candidato de Claudia. El contexto en la CdMx es una división, que se miran
feo unos y otros, y que esa división puede provocar que no todos jalen parejos. Pero,
además, hay el antecedente: ahí un buen sector electoral no quiere nada, pero nada, con la
4T, con AMLO y sus candidatos.
MANOTAZOS EN TAMAULIPAS.
La definición de candidatos en la entidad tiene un contexto: el famoso plan C de AMLO
para ganar la mayoría calificada en el Congreso Federal. Lo que complico la repartición de
candidaturas, pero también que está induciendo a que haya un voto cruzado. Y, claro, los
intereses de los distintos grupos y de aquellos que, como se dicen, tienen el sartén por el

mango. Por eso, en más de una ocasión, se ha indicado que Américo Villarreal Anaya como
jefe político, ha tenido que dar tremendos manotazos.
Los lugares que han creado suspenso y hasta conflicto son Reynosa, Matamoros, Victoria,
así como Madero y Tampico. Reynosa y Victoria tienen variables parecidas: el Presidente
en turno puede reelegirse por contar, se entiende, con una estructura territorial que lo
apoya. A Carlos Peña Ortiz ya lo validaron en Reynosa; en cambio, en Victoria le están
regateando a Eduardo Gattas la reelección: el argumento, que tiene negativos. Y, cuentan,
no está dispuesto a aceptar una propuesta distinta… que, si no es candidato a la Presidencia
Municipal, se va a su casa, que se retira de la política y punto.
La cuestión es: ¿su estructura que rumbo va a tomar? Y es que, Gattas enarbola una y otra
encuesta, que lo ubica como el mejor. La decisión para la capital no es fácil para
MORENA, entiéndase para Américo: para unos, la decisión ya está tomada, basándose en
que el triunfo está asegurado sea quien sea el candidato. Quiero pensar que, en todo caso,
ya evaluaron que es lo que tienen enfrente.
Otro manotazo, fuerte, fue en Tampico: ahí MORENA decidió que Mónica Villarreal sea la
candidata; e, incluso, mediante una operación política, le están allanando el camino; como
fue el caso de Magdalena Peraza renuncio a ser candidata de MORENA… afirma que no
está enferma, así que su decisión fue, digamos, por otras razones, pudieron ser de
solidaridad, económicas o familiares. Y es que Úrsula Salazar no quitaba el dedo del
renglón: quería ser candidata a la Presidencia, para eso se anotó, tal y como le hizo Antonio
Braña en Victoria: ambos, por manotazos del poder, ya aceptaron ser candidatos a diputado.
OBJETIVOS DEL PODER.
MORENA tiene claros los objetivos para la elección del 2 de junio: AMLO quiere tener
mayoría calificada en el Congreso Federal, para que aprueben sin chistar las iniciativas
presidenciales y consolidar la 4T, construir el segundo piso, como bien lo apunta. Y en el
caso de Tamaulipas, Américo Villarreal no puede soslayar la necesidad de tener, como
AMLO, una mayoría calificada en el Congreso Local y así gobernar sin dificultad y sin
contrapesos.