El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez

¿Y si fuera mujer? Estamos a días de que Morena seleccione a sus precandidatos a las alcaldías en los distintos municipios; en sus cuentas saben que no pueden hacer números alegres en el caso de algunos municipios.

Desde el principio del sexenio consideraban que no tenían competencia, y lo resolvieron en el primer proceso electoral que enfrentó la administración estatal, ganando la mayoría legislativa, diputaciones federales y recuperando alcaldías.

Morena es una marca fuerte y muchos buscan su cobijo, pero por sí solas las siglas no representan una victoria en automático. Los aspirantes tienen que ser bien recibidos por la ciudadanía, sin cargar con malos antecedentes de enriquecimiento ilícito o temas del huachicol.

En el pasado proceso local casi se llevan carro completo en las diputaciones locales y federales; solamente perdieron en Tampico, donde Pepe Schekaibán se convirtió en diputado local y su alter ego, el exalcalde Jesús “Chucho” Nader, les ganó la diputación federal.

Morena también recuperó la alcaldía de Tampico con Mónica Villarreal Anaya; El Mante, con Paty Chío; y San Fernando, con Verónica Aguirre de los Santos; pero perdieron municipios importantes como Valle Hermoso y Río Bravo.

Ganaron de manera apretada en municipios clave como Ciudad Victoria y Nuevo Laredo, donde los candidatos de Morena eran su mejor opción, como es el caso de Carmen Lilia Canturosas Villarreal y Eduardo Gattás Báez. Si se equivocaban en la selección de los perfiles, seguramente otra hubiera sido la historia, pues además los morenistas enfrentaron contrincantes reales, no solo de papel, quienes sumaban votos a sus partidos.

El PAN postuló en Nuevo Laredo a la expriista Yahleel Abdalá Carmona, quien contaba con el respaldo del exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca y otros grupos con mucho poder económico y de convocatoria en el municipio. Ella se quedó en la raya por la competencia y resistencia que representó la candidatura de Canturosas.

En Ciudad Victoria, el PAN también postuló al exalcalde priista convertido en diputado federal de Acción Nacional, Óscar Almaraz Smer, quien apenas se quedó mil votos abajo. Almaraz no impugnó el proceso; algunos aseguran que fue amenazado con la reapertura de sus cuentas públicas, pero otros sostienen que era un caballero de la política que en su momento aceptó el resultado y prefirió la retirada.

Almaraz falleció hace poco tiempo de un ataque al corazón, justo cuando se perfilaba para ser otra vez el candidato del PAN a la alcaldía; en esta ocasión no había quien le arrebatara la victoria electoral. Óscar, el hombre de la eterna sonrisa, era uno de los políticos más queridos por los victorenses, junto al exgobernador Eugenio Hernández Flores.

Ahora las condiciones para el PAN en Nuevo Laredo y Victoria son igual de complejas, donde otra vez Yahleel Abdalá Carmona se perfila como la candidata a la alcaldía. Desde Palacio tratan de frenarla con un expediente que más que judicial es político, para que no se convierta, primero en candidata, y después en presidenta municipal.

En Ciudad Victoria, cuando parecía que el PAN no tenía un candidato fuerte a la alcaldía, de repente le sobra de dónde escoger. Sus posibilidades van desde la candidatura de Tony Sáenz de Almaraz, hasta los empresarios Jorge “Tico” García o Juanjo Salazar, quien parece molesto con los últimos movimientos en el MC y podría estar coqueteando hacia otros hemisferios. También cuentan con perfiles propios, como los de Arturo Soto Alemán o la diputada local Patricia Saldívar.

En Nuevo Laredo y Victoria se concentrarán duras batallas. En la frontera, con una candidata perfilada como la secretaria de Desarrollo Económico, Ninfa Deándar Cantú, quien nada más no levanta en las encuestas. En Victoria, la competencia interna es real; ahí el perfil más idóneo sería el diputado federal Pepe Braña, pero en Morena tienen otros datos, corriendo el peligro de perder la elección.

Eso sí, parece un hecho que, si en Victoria se decidieran por una mujer, la candidatura sería para la diputada local Katalyna Méndez Cepeda, quien ya empezó a dar muestras de armar alianzas, tiende la mano al dirigente del PVEM, Manuel Muñoz Cano, olvida sus diferencias políticas en aras de la reconciliación.

Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…

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