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ANECDOTARIO.
POR JAVIER ROSALES ORTIZ.
RELATO.-Los recuerdos, las promesas y el apretón de mano
final, nos obligan a recapacitar, a hablar con la verdad, a
cumplir lo prometido, porque son cosas del corazón, como
dice la melodía más conocida de la cubana Ivette Cepeda.
Aunque esa obra musical habla de amor, contiene pedacitos
que tienen que ver con la unidad familiar obligada cuando se
acerca el final, después de lo cual ya nada es igual.
Al revisar los datos del pasado mes de Febrero, me encuentro
con un video dónde el alcalde de Ciudad Victoria, Eduardo
Gattas Báez, se dirige a su padre, un señor que ya no está
aquí, y que alcanzo a darle a su hijo un último consejo.
“Antes de irse mi padre a ese viaje me dijo hijo tienes que ser
agradecido primero con Dios y después con todas las personas
que te ayudan”. Lalo, consternado y con palabras algo
temblorosas, repitió esa frase ahora dirigida a todos los que
tenia enfrente, ante quienes dejo en claro que está cumpliendo
con su responsabilidad.
El consejo de su Señor padre sigue conduciendo sus pasos por
esta capital tamaulipeca y es por eso que mira lo que para
otros fue invisible, como son las necesidades de ciudadanos
que con su voto lo llevaron a la primera silla del 17.
Esto, lo tomo de las reacciones que genero esas palabras de
Lalo en público, bien calificadas por todos aquellos que
quieren que el alcalde repita y que se conduzca por el camino
bueno que siempre lleva a la prosperidad.
Es él un tamaulipeco que soñó y soñó y logro su objetivo de
transformar esta capital con obras, con atención directa a la
ciudadanía, con bastos recursos que hacen que se note la
mano dura y suave de un personaje que busca en cada cara,
una visible sonrisa.
Y como lo señaló su padre es agradecido con todas las
personas que lo ayudan y con muchas más que se agregan a su
fila, porque quieren conocer a quien no solo habla y promete,
sino que también, cumple.
El y su esposa Lucy hacen lo suyo y son modestos, atentos y
incansables, por eso están en la mira de todos y ya fueron
valorados.
Sabe Lalo que su padre desde algún lugar lo está mirando y él
no le puede fallar.
Porque así son las Cosas del Corazón.
RELATO 2.-La UAT y su rector, Dámaso Anaya Alvarado
abren sus brazos a cada vez más sectores de Tamaulipas
porque saben que aislado es imposible progresar, vivir en el
espacio adecuado.
Ya se conecto él con los sectores empresarial, deportivo, con
las mujeres y los jóvenes y hasta con los caninos, estos últimos
con un buen adiestramiento que busca una mejora en la
relación humana- animal por parte de los estudiantes de la
facultad de veterinaria.
Avanza rápido el rector y pone en operación nuevas fórmulas
para que se redoble el esfuerzo para que la Universidad
Autónoma de Tamaulipas tenga egresados selectos en los
sectores, como el empresarial para que visualicen un lugar
adecuado.
Se nota que al rector le agrada ser abierto, comunicativo con
todos aquellos que tienen relación con la universidad, por eso
busca que nada se escape.
En poco tiempo es identificado y valorado por los estudiantes
y por los tamaulipeco y, él, bien que lo sabe.
Adelante, para adelante UAT.
Porque, si se puede.
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