Reflector/Gilda R. Terán.
Resulta que el Secretario Nacional de la SEP, Mario Delgado Carrillo, con este alboroto de
la Copa Mundial de Futbol, quiso meter un gol, con el fin de curso escolar anticipado, pero
no contó que en la portería había una buena defensa, para atajar el balón.
Si bien recordamos, la semana pasada había anunciado con “bombo y platillo”, el
Secretario Nacional de Educación, que las clases escolares finalizarían este cinco de junio,
argumentando que los “calorones” y quesque el Mundial de futbol, en fin excusas sobraban.
Y ahora que reviró, el Secretario solo le faltó decir “Dijo mi mamá, que siempre no”, en fin
así están las cosas en la educación, bueno al menos para los padres de familia es un respiro
esta decisión de seguir con el calendario oficial.
Ya que, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y las autoridades educativas de las 32
entidades federativas, unieron criterios, para que no haya cambios en el calendario escolar
2025-2026, por lo que el ciclo concluirá el próximo 15 de julio.
Y con esta decisión, se preservan los 185 días efectivos de clase establecidos en el acuerdo
publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de junio de 2025, amén de brindar
certeza a millones de familias en donde su rutina cotidiana va ligada al calendario escolar.
Por lo pronto aquí en Tamaulipas, la Secretaria de Educación, sigue cumpliendo, el
calendario oficial, a carta cabal, ya que para el Gobierno del estado, la educación es un
rubro prioritario.
SIGAMOS CONFIANDO EN DIOS.
Muchas veces nos derrumbamos sin remedio sin saber por qué, sin entender los motivos, a
veces, nos abatimos por circunstancias que en su mayoría no comprendemos, y es que el
dolor jamás encuentra justificación, y de pronto llega sin previo aviso queriendo ser
permanente.
Por tanto, en algún momento, la adversidad puede tocar a nuestra puerta, a veces cuando lo
hace, se puede acomodar sin que la hayamos invitado a pasar y se puede convertir en un
molesto acompañante.
Parecieran esas etapas en las que todo parece ir mal, en las que lo vemos todo gris y no
divisamos la luz al final del túnel, por lo que podemos desanimarnos y hasta deprimirnos, y
es que los nubarrones forman parte de la vida.
Nadie está exento de calamidades, pues no somos ajenos al sufrimiento, y muchas veces,
este mal necesario se convierte en un canal de aprendizaje, a veces, más directo que la
misma felicidad, por lo que aceptar, abrazar y superar lo que nos sucede en las
adversidades, es vital para que la experiencia nos ayude.
Para mí en lo personal, el abrazar la realidad, vivirla, asimilarla, sufrirla e interiorizarla son
claves para la solución, y es que no basta con oír, hay que saber escuchar, no basta con ver,
hay que saber mirar, entender que siempre hay un más allá y que éste puede ser nuestro
mayor consuelo en esos momentos en los que aparecen las adversidades.
Tengo la certeza, que la mejor manera de superar el dolor es hacerle frente al sufrimiento,
todos pasamos por situaciones en la vida que nos producen sufrimiento y que no sabemos
cómo afrontar.
Y es que no existe una fórmula que funcione siempre (ojalá fuera así), sino que debemos
aceptar que el sufrimiento es parte de la vida, aunque resulte doloroso muchas veces,
aunque pensemos que el mundo se nos viene encima.
No obstante, ante los retos de la vida, siempre tenemos presente la esencia de nuestro
Creador, quien viene alumbrar, a dar paz, y fortaleza en todos los embates que se nos
pueda presentar en este viaje por la tierra.
Nos vemos hasta la próxima.
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