ANECDOTARIO.
POR JAVIER ROSALES ORTIZ.
Tal parece que el contenido de los discursos del aspirante a la
reelección en la alcaldía de Ciudad Victoria le abrió a muchos
los ojos y provocó que paren las orejas como si fueran gatitos
en celo, porque son mensajes que se van endureciendo en la
medida en que se acerca en junio próximo el día de la
elección.
Y es que Eduardo Gattas Báez, pide fuerte, con voz a todo
ronco pecho, que se evite el regreso de la tiranía y el
autoritarismo a la primera silla presidencial local y, a quién se
refiere, pues nada menos que al PAN.
La palabra tiranía, que se ha vuelto muy regular en el
vocabulario de Lalo, es lo que rige sin justicia y a la medida
de la voluntad de un gobernante, que es el abuso de un poder
dictatorial.
Y lo autoritario, es pasar por la libertad individual y que esté
sujeta al control de la autoridad y a sus excesos, a sus abusos.
Sabe él, bien que sabe, que va arriba en las encuestas que
abundan y, eso, lo mantiene sonriente, pero también conoce
que se va a enfrentar a un personaje que dejo buenos
recuerdos entre la ciudadanía cuando perteneció al PRI.
Lalo no se confía, porque esquivo varios buscapiés en su
propósito de registrarse y convertirse en candidato a la
alcaldía de Ciudad Victoria, Tamaulipas, por parte de
Morena.
Y, sabe además, que en tres años de alcalde que ha sido ha
dejado atrás la novatez, pero eso no es suficiente para seguir
calentando la silla del 17, por ello camina que camina y mas
rápido para que su sueño se haga nuevamente realidad.
Y viene y se vale, una pueril anécdota que me toco vivir y que
tiene que ver con quien será el fuerte contrincante de Lalo en
esta elección que se acerca y que tiene por nombre Oscar
Almaraz Smer, del PAN,
El, Almaraz, andaba en campaña en esta capital para
diputado federal, curul que gano y junto con su ruidosa
comitiva se acerco a mi casa, me saludo de abrazo y sonriente
me dijo que estaban muy bonitas las palmeras que se mueven
con el viento y que le dan buena vista a mi vivienda.
“Vaya que están padres amigo”, me dijo, para después
mirarme de frente y me pidió: “Te encargo “, “Claro, fue mi
respuesta, cuenta con mi voto, pero el sufragio es para mi
cuate y no para el PAN”. Y aunque es lo mismo voltio, sonrió
y me dio las gracias.
Antes de despedirse alcanzo a subrayar: “Lo sé”. Y le dije, los
gobernantes panistas de Tamaulipas no solo ignoraron a los
ciudadanos y sus necesidades, también trataron con
desprecio, como esclavos a los periodistas, algo que poco se ha
visto en nuestra tierra.
Y, esto último, es cierto, porque la prensa era como un
artículo desechable que los panistas pateaban a cada paso y
sus voceros eran como personajes inalcanzables, invisibles,
que se creían codiciados modelos del famoso Corte Ingles.
Creo que Almaraz entendió el mensaje y es por eso que en
esta nueva jornada proselitista su nombre y actividades poco
han sonado en los medios, porque su unión al PAN como que
no dejo buen sabor en ellos y en los ciudadanos.
Cada uno con su trayectoria y estilo serán dos gallos de pelea
en Ciudad Victoria en los próximos comicios.
Los dos muy conocidos y cotizados.
Y cada uno con virtudes y también defectos.
Usted, amigo victorense, juzgue.
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