DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Leo con atención el texto “El eterno florecimiento de un místico del poder” que escribió
Libertad García, y hoy que estamos en una época de elecciones, no tengo más que
consignar que la política, el ejerció del poder, de gobernar a la sociedad, difícilmente
aparece un personaje como Benito Juárez. Es más, me atrevo a señalar que la política, esa
acción de gobernar y resolver los problemas de la sociedad, aun no sale del subdesarrollo,
puesto que es más fácil identifica a un mercenario, a un gandalla o a un egoísta en nuestro
quehacer político.
La política está concebida como el arte de gobernar, de adquirir, conservar y acrecentar el
poder, como medio para gobernar; de ahí, que la naturaleza del político sea servir a la
sociedad. Para hacerlo de una manera correcta, el político tiene que poseer una vocación de
servicio y demostrar en los hechos que así lo hace; de otra manera, estaría sirviéndose de su
poder, de su cargo, en detrimento de lo que consigna su conciencia social, de lo que juro
ante la Constitución. Se sirve pues, así, puede ser un mercenario, un gandalla o un egoísta
de la política.
MERCENARIOS.
Mario Llergo como delegado de MORENA en Tamaulipas vino a evidenciar que la 4T no
es diferente a como lo fue, en otro tiempo, el PRI. Eso de que “No somos iguales” que
pregona el Presidente AMLO se convierte en una mentira cuando vemos, somos testigos,
de cómo se comportan buena parte de los miembros de su partido. Aun recordamos las
bodas de Cesar Yáñez como de Santiago Nieto, fastuosa, llenas de esplendor, como si
fueran príncipes, que digo, ni siquiera de la clase media, menos de la clase baja, esa que
dice AMLO es muy fiel.
Y es que Llergo hizo y deshizo en Tamaulipas. Vino a evidenciar que el político, digamos
de MORENA, sigue siendo igual al de antes: como delegado un mercenario de la política.
Aún recuerdo como, en tiempos del PRI, quien era delegado también hacia negocios con las
candidaturas y, en su informe decía: después de hacer una auscultación, resulta que el
candidato es… Y en el caso de Llergo, no hizo auscultación, pero en el caso de Victoria
mostro una encuesta, de las que hace MORENA para elegir a sus candidatos.
GANDALLAS.
Difícil negar, ocultar, los hechos. Se difundieron en los medios y en las redes sociales. Se
conoció que Mario Llergo acompañado de los líderes de dos partidos coaligados con
MORENA, dio a conocer que Jorge García, mejor conocido como Tico, había resultado
ganador de la encuesta de MORENA y que, por tal motivo, era el abanderado de su partido
a la Presidencia Municipal de la capital tamaulipeca. En el evento, nadie más de
MORENA, ni el líder municipal, ni del Estado, tan solo Llergo y los líderes de los otros
partidos políticos.

En los chismes se consigna que Llergo se prestó a un juego sucio, que recibo una
compensación, por eso, después del evento, se fue: ya no contesto su celular y, cuando lo
hizo, fue para indicar que estaba fuera del estado. En otras palabras, prendió la mecha y se
fue. ¿Se vendió al prestarse a una operación gandalla? ¿Al ser un delegado cumplió
ordenes? Lo que haya sido, pero evidencia como en la política, aquí y allá, hay gandallas;
que buscar, encuentran, los resquicios para hacer de las suyas… en este caso, no surtió
efecto, al grado que el Verde ahora busca a los de MORENA, no quiere estar fuera del
reparto del botín político municipal.
EGOISTAS.
En lo general los políticos son egoístas. Más de una vez un líder partidista pide a sus
correligionarios que sean congruentes, que piensen en el proyecto, en el partido, y no en sus
intereses personales. La cuestión es que ese egoísmo de los políticos se ve, prácticamente,
en todo momento: cuando está a punto de conquistar el poder, cuando lo ejerce y cuando no
lo quiero perder. En este momento, cuando se habla de una magna batalla electoral, es fácil
observar el egoísmo de los políticos. Por ejemplo, en MC Samuel García hizo prevalecer
sus intereses en lugar de ser candidato presidencial.
En fin, ejemplo de egoístas, rumbo a la elección presidencial los máximos exponentes son
los líderes partidistas: Marko Cortes, del PAN y Alejandro Cárdenas, del PRI. A ellos, lo
único que interesaba, era lograr el camino para seguir con protección legislativa, con seguir
en el presupuesto público, y lo lograron al colocarse en los primeros de las listas
plurinominales. Así que, garantizada su permanencia en el poder, poco les importa lo que
suceda en la campaña presidencial de Xóchitl Gálvez, por eso no le dan recursos, al grado
que la candidata ya anuncia pedir apoyo a la ciudadanía… La dejaron sola, que se rasque
con sus uñas.
EJEMPLO HISTORICO.
Da pena, coraje, que haya gobernantes, servidores públicos, que el 21 de marzo dicen
discursos sobre la obra y pensamiento de Benito Juárez; hacen patente su conducta, de
congruencia, de ser un inmortal por sus múltiples acciones en favor de la patria… pero es
eso, solo un discurso: en los hechos, con sus acciones demuestran lo contrario. Aún
recuerdo cuando Cesar Verastegui, como Secretario General de Gobierno, no tuvo empacho
en hablar de Dios, de la iglesia, cuando Juárez fue quien estableció la separación Estado-
Iglesia.