Expediente
Azahel Jaramillo H.
«No le vayas a platicar a nadie». Esa fue la advertencia en tono bien claro que me hizo Raúl Ramírez, compañero y amigo estudiante de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Nuevo León , en Monterrey Nuevo León. Rondábamos los 20 años de edad.
Raúl y el compañero Walter Juárez estaban al frente de la organización de un viaje al puerto de Acapulco, Guerrero para participar en el Primer Congreso ICA de la «International Communication Association», que tendría como sede el Centro de Convenciones de dicho centro turístico cuando todavía Cancún no lo desplazaba como principal atractivo mexicano del turismo mundial.
Raúl Ramírez y Walter Juárez no querían que otros compañeros de la carrera en Comunicación se enterasen que nosotros, cinco alumnos estábamos organizándonos para ir a ese Congreso.
Raúl y Walter fueron quienes tramitaron ante los funcionarios de la rectoría de la UANL los viáticos hospedarnos en hotel de Acapulco. Fue mi primer viaje a Acapulco. De ese puerto era Walter, ahí había nacido y crecido, y ahí vivían su papá y su mamá, que tenía un exitoso negocio en uno de los mercados de Acapulco.
De hecho los papás de Walter Juárez se portaron excelente como anfitriones. Nos recibieron en su muy amplia casa, en un jeep—terminado el Congreso– nos llevaron de viaje a un campirano poblado serrano y muy arbolado desde donde arriba de unas rocas se miraba hermoso el Océano Pacifico. No recuerdo el nombre. Bueno de hecho ni pregunté ni nos dijeron.
De hecho, sin alejarme mucho, me separe del grupo de los compañeros y aquel matrimonio, fascinado yo recolectando en las bolsas de mi pantalón, en un área plana como de media hectárea y sin árboles, bonitas conchas marinas y piezas pequeñas de barro de apariencia prehispánica.
Los papás de Walter también nos llevaron a conocer el fabuloso Hotel Princess Acapulco y, claro a la Quebrada, desde donde se arrojaban al oleaje nadadores de ese puerto llamado oficialmente Acapulco de Juárez.
En el Congreso Internacional de Comunicación nos inscribimos, pagamos cuota personal y hasta nos dieron gafete y un maletín sencillo color azul con logotipo de la asociación organizadora. Como alumno de esa facultad de Comunicación fui a otros congresos, pero pues aquel de Acapulco estuvo fabuloso. En comunicación telefónica, yo en Acapulco, con mi madre Rosario—en Cd. Madero, ella–me dijo «te voy a enviar un giro telegráfico». Y así fue. Un 500,creo.
El día de nuestro retorno a Monterrey, ya en la Central Camionera de Acapulco, pletórica de souvenirs, el papá de Walter me pregunta: «¿Qué quieres de souvenir que yo te regale? Elije uno.» «Un billete de Lotería», le respondí.
Para entonces yo ya había leído en una revista de comic, en que un jovencito alumno le pregunta a su maestro en el salón de clases: «Oiga profe, ¿y qué posibilidades hay de que La Luna choque contra el planeta Tierra?»
—»Las mismas posibilidades que tiene una persona de ganarse la Lotería, sin comprar boleto», le respondió el profesor.
Al llegar a clases a nuestra Facultad las amigas y amigos nos dijeron: «Oigan, ¿si saben que salieron en la tele, en «24 Horas» de Jacobo Zabludovsky?»
ENCIENDE EL DIF VICTORIA «LUZ ROSA»
En un mensaje digno del mejor aplauso, Lucy de Gattás, presidenta del DIF Victoria, iluminó de rosa su edificio central y así se solidarizó con las mujeres que enfrentan el cáncer de mama, como parte de las acciones de concientización sobre la gran importancia de su prevención y detección temprana.
Lucy de Gattás encabezó el encendido acompañada por el alcalde Eduardo Abraham Gattás Báez, en un evento en que también se reconoció a las mujeres que han superado la enfermedad y busca alentar a más personas a cuidar su salud.
En su turno al micrófono, Lucy de Gattás expresó: «Esta luz representa mucho más que iluminar un espacio…es un símbolo de esperanza y solidaridad con las mujeres que enfrentan esa enfermedad y quienes la han superado con valentía y esperanza para muchas otras mujeres».
Ante la multitud congregada, el alcalde Lalo Gattás refrendó el respaldo de su gobierno a las iniciativas de prevención y acompañamiento para las mujeres que enfrenan esta enfermedad. NOS VEMOS.