Por José Gregorio Aguilar

 Viernes 09 de octubre del 2026

Álvaro López Ríos, secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), denunció que el gobierno de la Cuarta Transformación aplicó una política de exclusión que terminó por arrasar con el movimiento campesino organizado.

Señaló que, bajo el argumento de combatir la corrupción, se recortaron de manera drástica los programas productivos y el presupuesto de la Secretaría de Agricultura, lo que debilitó la estructura de apoyo a los pequeños productores. “Se quedaron sin respaldo frente a la violencia rural, el desplazamiento y la falta de competitividad”, advirtió.

El dirigente recordó que organizaciones históricas como la CNC y la CCI quedaron desmanteladas o en vías de extinción, mientras otras apenas sobreviven a lo que calificó como una “mortandad” generada por el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

En conferencia de prensa, López Ríos explicó que la UNTA se encuentra en proceso de reorganización y renovación de cuadros en los estados, tras la ofensiva que, dijo, cerró puertas y ordenó que nadie atendiera a las agrupaciones campesinas. “Aun así seguimos presentes, con luchas locales y exigiendo un uso correcto del presupuesto público”, subrayó.

Añadió que la reducción de recursos y la eliminación de programas productivos dieron paso a una política de subsidios sociales de carácter clientelar, lo que, en su opinión, no ha beneficiado al país.

Finalmente, cuestionó el discurso de defensa de la soberanía que enarbola el actual gobierno de Claudia Sheinbaum, al advertir que México perdió gran parte de su soberanía alimentaria: “Hoy, el 72% de los alimentos que llegan a la mesa son importados, porque dejamos de producir lo suficiente en nuestro propio territorio”