A MI MANERA

Por Tello Montes

Una universidad demuestra su fortaleza cuando abre oportunidades y convierte el conocimiento en beneficios para la sociedad. Ese fue el mensaje central que Dámaso Anaya Alvarado colocó en la conmemoración del 76 aniversario de la Universidad Autónoma de Tamaulipas: honrar la historia mediante resultados y construir una institución que ponga al estudiante en el centro de sus decisiones.

Desde el Centro Universitario Sur, sede fundacional de la UAT, el rector definió el rumbo que busca imprimir a su administración: “una universidad moderna, dinámica, con rostro humano y corazón social”. La frase expresa una propuesta educativa y también una posición política sobre el papel de la universidad pública: formar profesionistas con capacidad, conciencia y responsabilidad frente a su comunidad.

El planteamiento estuvo acompañado de cifras. Según lo informado en la ceremonia, la matrícula superó los 45 mil estudiantes en agosto de 2026, con un crecimiento del 12.5 por ciento desde 2024, mientras que el 100 por ciento de la oferta académica evaluable cuenta con acreditación. Estos indicadores permiten hablar de una institución que amplía su alcance y presenta resultados en materia de calidad.

Ese crecimiento trae consigo una responsabilidad mayor. Cada estudiante que ingresa necesita condiciones para permanecer, aprender y concluir su formación. El sentido humano de una universidad se acredita en las aulas, en el acompañamiento académico y en la atención a quienes enfrentan dificultades para continuar sus estudios. Ahí deberá sostenerse la propuesta del rector.

El mensaje político más visible fue la coordinación con el gobierno de Américo Villarreal Anaya. Dámaso Anaya presentó esa relación como una alianza para multiplicar resultados y acercar la investigación y la innovación a las necesidades de Tamaulipas. Bien encaminada, esa colaboración puede fortalecer la capacidad de la UAT para participar en la solución de problemas públicos.

La medida de esa alianza estará en sus beneficios: proyectos útiles para las comunidades, mayores oportunidades educativas y conocimiento aplicado al desarrollo del estado. La coordinación institucional cobra valor cuando genera resultados que la población puede reconocer, dentro del marco de la autonomía universitaria.

También merece atención el llamado del rector a los estudiantes para ser críticos y valientes. Una universidad fortalece su compromiso social cuando forma personas capaces de preguntar, debatir y proponer. Dar espacio a esas voces es parte esencial de una transformación humanista.

El reconocimiento a docentes, investigadores y egresados completó el sentido del discurso: el futuro de la UAT requiere una comunidad que participe y asuma responsabilidades. La conducción de la Rectoría será fundamental para convertir esa convocatoria en trabajo compartido.

A 76 años de su fundación, Dámaso Anaya plantea una UAT con mayor presencia educativa y participación en la vida de Tamaulipas. Su mensaje fija una vara clara para evaluar su gestión: que el crecimiento se traduzca en oportunidades y que el “corazón social” se sienta en la vida de los estudiantes y sus familias.

DIF TAMAULIPAS: APOYO PARA UNA MAYOR AUTONOMIA

La atención social adquiere sentido cuando responde a necesidades concretas. La jornada de valoración y toma de moldes realizada por el DIF Tamaulipas, presidido por la doctora María de Villarreal, representa un paso importante para 165 personas de 25 municipios consideradas para recibir 169 apoyos entre prótesis y aparatos funcionales.

Detrás de estas cifras hay personas que buscan desenvolverse con mayor independencia en su vida cotidiana. Por eso, destaca la atención personalizada del CREE y el seguimiento previsto para la elaboración y adaptación de cada apoyo.

El valor de esta iniciativa estará en acompañar a cada persona hasta que el apoyo se traduzca en mayor autonomía. Con acciones como esta, el DIF Tamaulipas da contenido a su compromiso de inclusión y atención cercana a las familias.

Y PARA CERRAR…, Una calle cercana al Centro Histórico que, según el alcalde, llevaba más de 50 años sin pavimentarse refleja un rezago que merece atención. Por eso, el arranque de los trabajos en Hidalgo Sur, entre las calles 12 y 14, tiene un significado concreto para las colonias Ferrocarrilera y Moderna: comienza una obra esperada para mejorar su entorno y movilidad.

Beto Granados encabezó el inicio de esta pavimentación, que contempla mil 616 metros cuadrados y beneficiará directamente a 160 habitantes, sin costo para los vecinos mediante el programa

BANOBRAS-FAIS 2026. La inclusión de banquetas, guarniciones y señalización permitirá una intervención más completa.

El mensaje político está en atender necesidades que permanecieron pendientes durante décadas. Para el gobierno municipal, cumplir con esta obra será una oportunidad de demostrar que el llamado “Renacimiento de Matamoros” puede traducirse en mejoras visibles en las colonias.

El compromiso de pavimentar los accesos hacia las calles 12 y 13 amplía esa expectativa. También los proyectos anunciados para otras avenidas y puentes dibujan una agenda de movilidad que deberá concretarse por etapas, con recursos y plazos definidos.

Por ahora, Hidalgo Sur es el punto donde los vecinos podrán medir el cumplimiento. El arranque abre una expectativa; una obra bien terminada, de calidad y entregada a tiempo será lo que fortalezca la confianza en Beto Granados y su administración.