Alberto Serna

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La antigüedad de las redes de drenaje y la complejidad de las rehabilitaciones mantienen una demanda constante de atención para la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) Victoria, que actualmente opera con cuatro equipos especializados para atender los derrames y obstrucciones que se presentan en distintos puntos de la ciudad.

El gerente general de Comapa Victoria, Fernando García Fuentes, explicó que las reparaciones de drenaje requieren trabajos de mayor profundidad y complejidad que una fuga en las redes de agua potable, debido a que en algunos sectores las tuberías se encuentran a dos o tres metros de profundidad.

“Tenemos que abrir la calle, tenemos que ir a romper el pavimento, hacer excavaciones”, explicó García Fuentes, al señalar que posteriormente es necesario descubrir la tubería dañada para proceder con su sustitución.

El funcionario reconoció que este tipo de intervenciones representan un mayor costo y demandan más tiempo y personal, por lo que la capacidad operativa del organismo puede verse rebasada ante la cantidad de reportes. No obstante, aseguró que los trabajos se mantienen bajo una programación para reducir las molestias a la población.

“Ahorita nosotros tenemos un programa de atención de derrames muy específico. Traemos cuatro equipos VACTOR trabajando en la ciudad”, indicó.

García Fuentes detalló que una rehabilitación puede prolongarse entre tres y cuatro días, debido a que además de los equipos VACTOR se requiere el apoyo de cuadrillas, retroexcavadoras y, en determinados casos, compresores. Bajo estas condiciones, Comapa Victoria realiza en promedio tres o cuatro rehabilitaciones por semana.

“No es lo mismo que una reparación de una tubería de agua, es un poco más compleja y por lo tanto requiere más equipo, requiere más personal y además es de más riesgo”, puntualizó.

El gerente general atribuyó parte de la problemática a la antigüedad de las redes, situación que incrementa la necesidad de intervenciones y genera una demanda mayor de trabajo para el organismo operador.

Otro de los factores que inciden en las obstrucciones del drenaje son las descargas de grasas, aceites y residuos de alimentos provenientes de algunos establecimientos comerciales, principalmente negocios dedicados a la venta de comida.

“Las tuberías son pequeñas para esto, no están preparadas para recibir este tipo de elementos”, advirtió.

Ante esta situación, Comapa Victoria mantiene un programa de verificación y control de descargas dirigido a negocios de comida, lavanderías y otros establecimientos que generan este tipo de residuos. Cuando se detecta que un establecimiento carece de las trampas de grasa requeridas, pueden aplicarse sanciones de alrededor de 5 mil pesos.

García Fuentes precisó que durante el último año se han aplicado aproximadamente 20 a 25 sanciones por este concepto y destacó que una parte importante de los establecimientos ya comenzó a instalar las trampas correspondientes, aunque también es necesario que reciban mantenimiento periódico.

“No se trata, no es un esquema recaudatorio la multa”, aclaró el funcionario, al señalar que los recursos obtenidos por estas sanciones resultan reducidos frente al costo que representa rehabilitar la infraestructura de drenaje.

De esta manera, aseveró que la Comapa Victoria mantiene los trabajos de atención de derrames y rehabilitación de tuberías mediante una programación que busca avanzar en los puntos con mayores afectaciones, mientras se exhorta a los establecimientos comerciales a cumplir con las disposiciones para evitar que grasas y residuos terminen en la red sanitaria.