Por José Gregorio Aguilar

Jueves 10 de Septiembre del 2026

El Instituto Nacional Electoral (INE) dio inicio este jueves al Proceso Electoral Federal 2026-2027, marcado por un escenario de alta complejidad logística, acusaciones de sesgo político y advertencias de judicialización.

La consejera electoral Frida Denisse Gómez Puga reconoció que la coincidencia de las elecciones intermedias constitucionales —para renovar 500 diputaciones federales y más de 19,600 cargos locales— con la segunda parte de la elección judicial, representa un desafío operativo sin precedentes.

Explicó que la simultaneidad de ambos procesos genera aspectos “materialmente imposibles”, ya que los partidos políticos tienen prohibido intervenir en la elección judicial, lo que obliga a duplicar logística, separar físicamente los lugares de votación y resguardar boletas en espacios independientes.

Gómez Puga advirtió que desde hace al menos seis años la judicialización de los procesos electorales se ha recrudecido, incrementando la carga laboral de los tribunales y organismos locales. Por ello, llamó a los partidos y actores políticos a garantizar un proceso mesurado y pacífico.

“Para lograr una contienda que fomente la estabilidad y la confianza de la ciudadanía, los partidos deben asumir compromisos éticos, legales y discursivos que pongan el bienestar democrático por encima de las pasiones individuales”, señaló.

La consejera enfatizó que el liderazgo político tiene la obligación de debatir propuestas sin recurrir a descalificaciones personales, discursos de odio o narrativas de confrontación radical. Reiteró que un proceso tranquilo no depende únicamente de las autoridades electorales, sino de la corresponsabilidad activa de los partidos para competir con madurez y promover la paz social.

Por último admitió que, aunque el INE mantiene su estructura profesional, el arranque del ciclo rumbo a 2027 está marcado por un déficit de credibilidad institucional y un clima de polarización interna