Este día hay mucho que lamentar y poco, o nada,  que celebrar en este México lindo y querido, pues a pesar de la fecha que se conmemora hoy 9 de septiembre, y que seguramente servirá para que algunos políticos hagan su graciosa aparición con algunos eventos y un discurso vacío tratando de llamar la atención de la población, la conmemoración solo sirve para la reflexión de lo que sucede con la producción, comercialización de los productos del campo mexicano, la atención al sector agropecuario en esta gran nación

Hoy, 9 de septiembre, es el Día Internacional de la Agricultura, una actividad que generaba gran riqueza, orgullo y grandeza a nuestro país pero que, por muchos factores, entre ellas la sequía y el desinterés oficial, está en agonía.

Tanto, que los agricultores exponiéndose a todo se ven obligados a salir a tomar carreteras, hacer plantones, buscar que las altas luminarias del poder les vean, escuchen sus demandas, atiendan sus necesidades, que, a final de cuentas no es solo por ellos, es para generar solvencia alimenticia y riqueza para nuestra nación.

Pero les están matando sus esperanzas, en ocasiones les atienden, les prometen, pero solo para tranquilizarlos un rato, no les resuelven ni siquiera la mitad de sus demandas, y ellos, los agricultores, se sienten engañados.

Luego nos quejamos de que la gente del cambo emigra al país vecino donde muchas veces más que el sueño americano su travesía y estadía en suelo ajeno se convierte en una pesadilla, y muy orondos los encumbrados políticamente salen a reclamar el maltrato, pero lo que se debería es que nuestro país les brinde las condiciones necesarias para que trabajen y hagan producir la tierra y no tengan que abandonar sus parcelas, su familia, su nación.

Campaña tras campaña política uno de los principales discursos de los candidatos es la atención al campo, que quien trabaja la tierra reciban la atención que merecen, pero tristemente los apoyos se les escatiman cada vez mas, en ocasiones hasta les quieren tratar como delincuentes porque salen a protestar en un grito desesperado de auxilio del sector agropecuario.

Les están matando a los agricultores las esperanzas de seguir cosechando vida, más triste es que también han matado a líderes agropecuarios y eso en este país debe ser vergonzoso.

Se muere el campo y los agricultores ya no aguantan más, razón por la que se ven obligados a manifestarse porque sienten es la única manera de que pueden ser escuchadas sus demandas.

Siempre se ha dicho que un campo bien atendido es generador de riqueza para nuestro país, que el sector agropecuario debe ser respetado y apoyado, porque si el campesino tiene apoyos para hacer producir la tierra no tiene ninguna necesidad de abandonar sus parcelas, dejar su patria e ir en busca del sueño americano porque en su país ya tendría las condiciones para vivir dignamente.

Apostarle al campo es apostarle al progreso y grandeza de una nación, se disminuye la migración y contribuye a que quienes siembran y cosechan los alimentos primarios lo sigan haciendo, no que anden entretenidos cerrando carreteras para ser escuchados.

Lamentablemente el sector agropecuario parece estar muriendo, lo poco que se cosecha se los quieren comprar a precio de miseria, las grandes empresas prefieren exportar producto de menos calidad en lugar de generar riqueza en nuestro país.

Hay amenaza de que los agricultores se vuelvan a manifestar en estos días, que harán plantón en las carreteras exigiendo precio justo para su producción, los granos mexicanos, principalmente, pues están en desventaja con los productores del vecino país del norte.

En los bloqueos carreteros los agricultores no están por gusto sino por necesidad, los hombres que hacen producir la tierra aguantan las inclemencias del tiempo, reclamos y en ocasiones hasta humillaciones, pero como buenos mexicanos siguen con su lucha que en realidad no es solo por ellos o sus producciones, es por el país, es por todos, razón por la que los ciudadanos debemos ser más empáticos con ellos.

Cierto es que se ocasionan contratiempos con los bloqueos carreteros, pero la culpa no es de los agricultores, gran culpa tiene los representantes populares que no hacen nada para apoyarles.

La lucha de los agricultores para que el campo recupere su grandeza no es cuestión de colores, es de compromiso con la soberanía alimentaria e independencia nacional, al no tener que exportar del vecino país del norte lo que acá se puede sembrar, cosechar y producir y hasta de mejor calidad.

En fin. La situación es que hoy es el Día Mundial de la Agricultura, pero lamentablemente en este México lindo y querido esta fecha no se puede celebrar como se debería, pues al sector agropecuario le están matando, está agonizando, por falta de atención y apoyo oficial.