*.- Con el objetivo de reducir el bullying y el acoso escolar, el próximo ciclo educativo en Tamaulipas se incorporará el programa “ABC de las emociones”, que capacitará a docentes y padres para fortalecer la salud mental y socioemocional de los estudiantes.

*:-El secretario de Educación, Miguel Ángel Valdez García, anunció que se destinarán dos horas semanales en el horario escolar para trabajar en la convivencia y las emociones, buscando generar un entorno escolar más respetuoso y libre de violencia.

Alberto Serna

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Con el objetivo de reducir el bullying y el acoso escolar, Tamaulipas incorporará al próximo ciclo educativo el programa “ABC de las emociones”, mediante el cual se capacitará a docentes y posteriormente a padres de familia para fortalecer la salud mental y socioemocional de niñas, niños y adolescentes.

El secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, explicó que esta estrategia contempla incorporar dos horas semanales dentro del horario escolar para trabajar aspectos relacionados con las emociones y la convivencia, además de apoyarse en libros de texto y guías dirigidas a los maestros.

“Queremos que ya no haya pleitos, queremos que todos los respetos en los derechos de los jóvenes, de los niños, de las niñas, pues sean respetados en su dignidad por los propios compañeros, que se destierre el bullying, que se destierre el acoso escolar”, señaló.

El funcionario indicó que la primera etapa estará enfocada en la capacitación de los docentes, mientras que posteriormente se involucrará a los padres de familia, con la intención de generar un entorno que contribuya a mejorar la salud mental y socioemocional de los estudiantes.

La estrategia también contempla que, en los casos donde sea necesario y conforme a la disponibilidad presupuestal, puedan incorporarse recursos adicionales para contar con apoyo psicológico en los planteles educativos.

Valdez García destacó que la medida forma parte de las acciones que se preparan para el nuevo ciclo escolar y busca atender de manera preventiva los problemas de convivencia que afectan a las comunidades educativas, colocando el bienestar emocional de los estudiantes como una prioridad.