La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Desde hace varios meses se especulaba una ruptura -o distanciamiento- entre el líder de la Sección XXX del SNTE, Arnulfo Rodríguez Treviño y el tesorero de la organización, Arturo Arizmendi Terán. Llegó éste, a esa representación, producto de su operación en Reynosa, su influencia entre las bases y su interlocución con el grupo de la senadora Maky Ortíz Domínguez.
Rodríguez Treviño, en mucho le debe la dirigencia a Maky y sus operadores.
Reynosa, es de las ciudades que sobresale por la presencia de maestros. Arrolladoramente, Arnulfo se llevó la elección aplastando a los candidatos patrocinados por el PAN y la Avanzada.
Eso tensó las relaciones entre la senadora verde y la administración estatal.
La potencia mostrada por el dirigente magisterial en su tirante diálogo con el gobierno del estado a inicios del sexenio se explica por el soporte de la hegemonía reynosense.
Al parecer algo ocurrió.
Reynosa ya no es el almácigo de votos ni la fuente de apoyo para Arnulfo.
El escurrimiento de Arizmendi Terán tiene un fondo políticamente explicable: no es él, quien decide poner tierra de por medio con el líder de la Sección; es, se infiere, Maky quien toma un camino diferente por así convenir a su proyecto.
¿Qué hizo Arnulfo que molestó a Maky?
Seguramente: los guiños del representante de la Sección XXX, a otras precandidatas a la gubernatura. Lo obsequioso, con esos actores políticos, pudrió una relación que se esperaba de larga duración.
Al menos en corrillos de los aliados de Maky, se menciona una abierta traición de Arnulfo que resulta en una fractura política que no parece tener arreglo.
Hace unos días, Arnulfo en su paseo por el estado de su candidato Ulises Ruiz, en el municipio de Reynosa, fue abucheado por más de un centenar de profesores que se quejaron de no ser recibidos en la capital del estado.
Muy extraño, cuando el movimiento de Rodríguez Treviño había mostrado una solidez granítica en esa ciudad. Gritos, pancartas, y hasta golpes de la seguridad del dirigente estatal, contra los manifestantes.
En un incierto control de daños, Arnulfo asegura que su propuesta para la alcaldía de Victoria es Arizmendi Terán. Otra pifia del líder magisterial: eso rompe la alianza con el alcalde capitalino Lalo Gattás quien tiene otros planes.
Como se ve: Rodríguez Treviño cada día aumenta la fragmentación de su base social interna y externa.
La ansiedad provocada por instalar a sus incondicionales en cargo de elección popular está redefiniendo su mapa de acuerdos con diferentes actores sociopolíticos de Tamaulipas.
Y eso, más temprano que tarde generará más inconformidad interna. Porque en ese intento de expandir su dominio a áreas gubernamentales, está soslayando el verdadero objetivo de la agrupación sindical que representa: la defensa a ultranza de los derechos de los trabajadores de la educación.