Francisco Medina Guerrero

CIUDAD VICTORIA.-El cobro de 60 pesos por animal movilizado es necesario para mantener las acciones de inspección, tratamiento y control del gusano barrenador en Tamaulipas, debido a los gastos que generan los operativos, afirmó el subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal, Cuauhtémoc Amaya García.

Explicó que el cobro comenzó en febrero, cuando se intensificó el problema de la plaga en la entidad, y fue acordado entre el Gobierno del Estado y la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas como una forma de que los productores contribuyeran a financiar las labores sanitarias.

El funcionario detalló que los trabajos no consistían únicamente en entregar documentación, sino en revisar el ganado y aplicar tratamientos, entre ellos ivermectina y Neguvon. Inicialmente, las brigadas acudían hasta los ranchos de origen de los animales, lo que implicaba gastos de gasolina, viáticos, llantas, medicamentos y personal.

“Estamos hablando de un apoyo de los productores al Gobierno del Estado, porque se estaban realizando los tratamientos hasta los orígenes de los animales”, señaló.

Amaya García indicó que actualmente las revisiones se llevan a cabo en las casetas de inspección, por lo que el monto destinado al tratamiento se redujo. Sin embargo, sostuvo que el cobro continúa siendo necesario para garantizar la operación de los puntos de revisión y las acciones de prevención.

Consideró que el pago representa un costo menor frente al valor de los animales movilizados. Como ejemplo, mencionó que un becerro de 200 kilogramos, con un precio aproximado de 90 pesos por kilo, alcanza un valor de alrededor de 18 mil pesos; por ello, dijo, los 60 pesos cubren la documentación, la revisión y el tratamiento sanitario correspondiente.

El Subsecretario reconoció que algunos productores han manifestado su inconformidad, pero defendió la medida y aseguró que las acciones coordinadas con la Unión Ganadera han permitido contener la propagación de la plaga.

Para finalizar, destacó que Tamaulipas acumula 45 casos de gusano barrenador después de ocho meses de presencia, mientras que Chihuahua registra 90 casos en apenas tres semanas desde la detección del primero.