Por: José Medina

Ciudad Victoria, Tamaulipas.— Será en abril de 2027 cuando Tamaulipas se incorpore al nuevo modelo de justicia oral en materia civil y familiar, por lo que actualmente el Poder Judicial del Estado se encuentra en la etapa de planeación y reorganización de los juzgados para hacer frente a esta transformación, informó la magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Gisela Contreras López.

La presidenta del Poder Judicial explicó que el objetivo es iniciar la implementación del nuevo sistema en Ciudad Victoria durante el mes de abril del próximo año, con el propósito de agilizar los procesos judiciales, hacerlos más eficaces y fortalecer la transparencia, además de acercar la impartición de justicia a la ciudadanía.
Como parte de este proceso, indicó que se llevará a cabo una reconfiguración de los juzgados civiles y familiares de la Primera Región Judicial, a fin de atender las necesidades operativas que demandará el nuevo esquema de oralidad.

Contreras López agregó que para abril de 2027 también se espera contar con la nueva sede del Poder Judicial, infraestructura que permitirá respaldar la puesta en marcha del nuevo modelo.
La magistrada destacó que cada año el Poder Judicial recibe, en promedio, alrededor de 90 mil asuntos en materias civil y familiar, lo que representa aproximadamente el 80 por ciento de la carga total de trabajo de la institución.

Ante este panorama, señaló que actualmente se realiza una revisión de los expedientes pendientes tanto en materias civil y familiar como penal, ya que la transición hacia el nuevo sistema ofrece la oportunidad de analizar los asuntos en trámite y buscar mecanismos para agilizar su resolución.

Asimismo, reconoció que la implementación del sistema de oralidad requerirá la contratación de más personal, debido a que muchos procedimientos civiles y familiares son de larga duración e incluso existen expedientes con más de 20 años de antigüedad, principalmente aquellos que permanecen en etapa de ejecución.

Finalmente, indicó que mientras el nuevo modelo entra en operación, el sistema tradicional deberá continuar funcionando prácticamente con la misma plantilla de servidores públicos, por lo que será necesario incorporar nuevo personal para atender la operación de los juzgados de oralidad sin afectar la atención de los asuntos que permanecen bajo el esquema vigente.