#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD
Muchos alcaldes no entienden la diferencia entre administrar y gobernar.
Administrar es resolver el problema del día, apagar incendios y sobrevivir hasta la siguiente quincena. Gobernar, en cambio, significa tener la capacidad de mirar diez o veinte años hacia adelante y comenzar desde hoy a construir la ciudad que todavía no existe.
Esa diferencia es la que empieza a marcar la administración de Carmen Lilia Canturosas en Nuevo Laredo.
Mientras en muchos municipios todavía se sigue discutiendo cómo pagar el recibo de la luz o cómo enfrentar la próxima temporada de sequía, en Nuevo Laredo ya están hablando de energía solar, eficiencia energética, infraestructura hidráulica y sustentabilidad. No son temas que generen miles de aplausos en un evento político, pero sí son decisiones que cambian el rumbo de una ciudad.
La puesta en marcha del sistema fotovoltaico del Centro Cultural es mucho más que la instalación de cientos de paneles solares. Es una declaración de principios. Es entender que cada peso que hoy se ahorre en consumo eléctrico podrá destinarse mañana a más obras, más programas sociales o mejores servicios públicos.
No cualquiera se atreve a invertir más de veinte millones de pesos en un proyecto cuyos beneficios serán permanentes y no solamente durante el tiempo que dura una administración. Esa es precisamente la diferencia entre quien gobierna pensando en la próxima elección y quien gobierna pensando en la próxima generación.
Pero, también hay otra obra que habla de visión, esa es la estrategia hidráulica que presentó esta semana la alcaldesa.
Durante décadas, la infraestructura del agua fue uno de esos problemas que todos conocían, pero que pocos quisieron enfrentar. Era más sencillo reparar fugas, cambiar tuberías aquí y allá o prometer soluciones temporales. Hoy la apuesta es completamente distinta.
La ampliación de plantas potabilizadoras, nuevos tanques de almacenamiento, modernización de la PITAR y una inversión acumulada superior a los mil 268 millones de pesos en más de 200 obras reflejan una planeación que busca garantizar el agua para los próximos años, acompañando el crecimiento industrial, económico y poblacional de Nuevo Laredo.
El mensaje es claro, gobernar también significa anticiparse.
Porque cuando una ciudad crece, no basta con atraer inversiones o abrir nuevas empresas. También hay que asegurar que exista agua suficiente, energía eficiente y servicios públicos capaces de responder al ritmo de ese desarrollo.
Y ahí es donde muchas administraciones suelen quedarse cortas.
Resulta fácil cortar listones. Lo complicado es construir infraestructura que pocas veces luce en una fotografía, pero que sostiene el funcionamiento de toda una ciudad.
Mientras algunos siguen haciendo política de discursos, Carmen Lilia ha optado por la política de las inversiones estratégicas. Una apuesta menos estridente, quizá menos espectacular para quienes viven del reflector, pero infinitamente más rentable para los ciudadanos.
La transición hacia energías limpias y el fortalecimiento del sistema hidráulico no son proyectos aislados. Forman parte de una misma visión, hacer de Nuevo Laredo una ciudad moderna, competitiva, sustentable y preparada para los retos del futuro.
IMELDA SANMIGUEL, LA CARTA DEL PAN NUEVO LAREDO
Los tiempos electorales todavía no arrancan oficialmente, pero en Nuevo Laredo ya comienzan a notarse los personajes que han decidido no desaparecer de la escena pública. Mientras algunos esperan la señal para volver a salir a pedir el voto, otros mantienen presencia en las colonias con acciones que, aunque sencillas, buscan responder a las necesidades de la ciudadanía.
Ese parece ser el caso de la senadora de la República, la orgullosamente neolaredense Imelda Sanmiguel, quien en estos días ha emprendido una campaña de entrega de sueros para ayudar a la población a enfrentar las altas temperaturas que azotan a la frontera.
Habrá quienes digan que repartir sueros es una acción pequeña. Tal vez lo sea. Pero cuando el termómetro rebasa los 40 grados y el riesgo de un golpe de calor es real, cualquier apoyo que contribuya a proteger la salud de las familias merece reconocerse. En política también cuentan los detalles, sobre todo cuando representan un beneficio directo para la gente.
Imelda Sanmiguel ha construido una carrera política paso a paso. Ha sido regidora, diputada local, secretaria de Obras Públicas, dirigente del PAN en Nuevo Laredo, integrante de la Mesa Directiva del PAN Tamaulipas y hoy ocupa un escaño en el Senado de la República. No llegó por casualidad, sino recorriendo prácticamente todas las etapas de la administración y la representación popular.
Vale la pena recordar un episodio que marcó su trayectoria. Hace ya dos procesos electorales para la alcaldía de Nuevo Laredo, Imelda era considerada por muchos como la favorita para convertirse en la candidata del PAN. Sin embargo, la decisión del entonces gobernador Francisco García Cabeza de Vaca fue impulsar a Yahleel Abdala, por lo que Sanmiguel tuvo que continuar su trabajo como diputada local.
El tiempo terminó acomodando las piezas. Cuando llegó la oportunidad de competir por el Senado, el PAN la postuló y ella respondió con resultados, logrando convertirse en senadora de la República y consolidando una carrera que lejos de apagarse, encontró un nuevo impulso.
Hoy Imelda sigue muy activa en Nuevo Laredo. Además, fue una de las figuras que respaldó abiertamente la planilla encabezada por Gloria Garza y César «Truko» Verástegui, quienes actualmente dirigen al PAN en Tamaulipas. Ese respaldo también fortaleció su posición dentro del panismo estatal.
Por eso, aunque todavía falta camino para las definiciones electorales, en los pasillos de la política fronteriza su nombre vuelve a escucharse con fuerza. Imelda Sanmiguel aparece nuevamente en la conversación como una de las cartas más competitivas que tiene el PAN para disputar la alcaldía de Nuevo Laredo.
MC RECICLA A SU VIEJO OPERADOR
Cuando parecía que Movimiento Ciudadano en Tamaulipas comenzaba a sacudirse los viejos vicios, decidió dar un paso hacia atrás. En lugar de abrirle la puerta a nuevos cuadros, volvió a desempolvar a uno de los personajes más conocidos de su historia, Gustavo Cárdenas Gutiérrez. El mismo de siempre. El que durante años convirtió al partido en una franquicia personal, donde las candidaturas plurinominales parecían tener destinatario fijo, él… y, cuando no era él, un familiar.
Hay quienes aseguran que Gustavo Cárdenas es el clásico esquirol de la política tamaulipeca. Un personaje que aparece una y otra vez, sin importar el color del escenario, sobreviviendo a todas las épocas y acomodándose donde mejor convenga. Y ahora, cuando muchos pensaban que Movimiento Ciudadano ya había dejado atrás esa etapa, resulta que le vuelven a abrir la puerta y, peor aún, le entregan nuevamente las llaves del partido.
Lo más curioso fue escucharlo decir que no busca ninguna candidatura y que desempeña la dirigencia sin cobrar un solo peso. Una declaración que, francamente, cuesta trabajo creer. Ni él mismo debe estar completamente convencido de esas palabras. Porque si algo ha caracterizado su larga carrera política es precisamente que el trabajo gratuito nunca ha sido su especialidad.
Basta recordar los años en que fue el hombre fuerte de Movimiento Ciudadano en Tamaulipas. Durante ese tiempo convivió políticamente con gobiernos priistas, negoció espacios, repartió posiciones y, casualmente, las diputaciones plurinominales terminaban favoreciendo una y otra vez al mismo grupo político. Siempre había lugar para Gustavo o para algún familiar. Las oportunidades parecían tener apellido.
Ahora asegura que regresa únicamente para construir partido, reorganizar comités municipales y preparar la elección del próximo año. También promete filtros para seleccionar a «los mejores ciudadanos».
Movimiento Ciudadano venía enviando señales de renovación. Poco a poco comenzaban a surgir nuevos perfiles, caras distintas y liderazgos con posibilidades de competir sin cargar con el desgaste del pasado. Esa ruta parecía inteligente. Sin embargo, con el regreso de Gustavo Cárdenas, el mensaje cambia por completo, el reciclaje volvió a imponerse sobre la renovación… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
Comentarios: [email protected]