Por: José Medina

Ciudad Victoria.— Para una gran empresa, llegar al mercado de Texas puede ser parte de una estrategia de expansión. Para una micro o pequeña empresa tamaulipeca, en cambio, puede convertirse en un verdadero desafío. Certificaciones, costos logísticos, financiamiento, capacidad de producción y acceso a compradores son algunas de las barreras que enfrentan quienes buscan convertir un producto local en una mercancía de exportación.

Ante este escenario, la Secretaría de Economía de Tamaulipas impulsa el programa “De Tamaulipas para Texas”, una estrategia que busca preparar a emprendedores, productores y MIPYMES para competir en uno de los mercados más importantes de Estados Unidos.

La iniciativa, encabezada por la secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar, contempla capacitación, asesoría personalizada y acompañamiento en procesos de certificación, logística y financiamiento. También plantea generar vínculos con compradores y distribuidores en Texas.

El objetivo es ambicioso: que más productos hechos en Tamaulipas crucen la frontera y encuentren consumidores en el mercado estadounidense.

Pero el desafío va más allá de la cercanía geográfica. Tamaulipas tiene una posición privilegiada por su frontera con Texas y por su infraestructura para el comercio internacional; sin embargo, esa ventaja no garantiza que una MIPYME esté preparada para exportar.

Para un pequeño productor, cumplir con las regulaciones del mercado estadounidense puede representar costos y trámites difíciles de asumir. A ello se suman la necesidad de mantener una producción constante, garantizar estándares de calidad, establecer precios competitivos y contar con una logística eficiente.

Por ello, uno de los principales retos de “De Tamaulipas para Texas” será pasar de la capacitación a los resultados. No bastará con impartir cursos o realizar encuentros empresariales: el verdadero indicador de éxito será el número de empresas que logren concretar ventas, mantener relaciones comerciales y permanecer en el mercado texano.