Alberto Serna

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Los vehículos, inmuebles y demás bienes que sean abandonados o queden bajo resguardo del Estado podrían dejar de venderse en subastas presenciales y pasar a plataformas digitales, si prospera una iniciativa presentada en el Congreso de Tamaulipas que busca modernizar estos procesos y cerrar espacios a la discrecionalidad.

La propuesta, impulsada por la diputada de Morena, Francisca Castro Armenta, plantea adicionar el artículo 18 Bis a la Ley para la Administración de Bienes Asegurados, Decomisados o Abandonados del Estado, con el objetivo de que la enajenación de estos bienes se realice preferentemente mediante licitación pública o subasta electrónica oficial.

De acuerdo con la legisladora, el sistema actual ya resulta insuficiente, pues las subastas presenciales limitan la participación de compradores y generan gastos innecesarios para el gobierno.

«La enajenación de bienes abandonados se realizará preferentemente mediante licitación pública o subasta electrónica oficial, para garantizar transparencia, mayor concurrencia de postores y reducción de costos operativos.»

En la exposición de motivos, Castro Armenta sostiene que los procedimientos tradicionales restringen la competencia entre postores, ya que únicamente pueden participar quienes tienen la posibilidad de acudir físicamente, lo que reduce el valor de recuperación de los bienes y representa mayores costos por su traslado y exhibición.

La iniciativa destaca que entidades como la Ciudad de México y Jalisco ya utilizan plataformas digitales para vender bienes públicos, mientras que organismos internacionales como la OCDE recomiendan este tipo de mecanismos para fortalecer la transparencia, disminuir riesgos de corrupción y hacer más eficiente la administración pública.

Además del ahorro operativo, la propuesta asegura que las subastas electrónicas permitirían incrementar los ingresos del Estado al atraer a un mayor número de participantes.

«La incorporación de la subasta electrónica en Tamaulipas generaría múltiples beneficios: mayor transparencia en los procesos, incremento en la concurrencia de postores, reducción de costos operativos y alineación con estándares internacionales de eficiencia administrativa”.

El proyecto también contempla que, solo en casos excepcionales y plenamente justificados, la autoridad competente pueda autorizar una venta directa o una subasta presencial, siempre que exista imposibilidad para utilizar medios electrónicos.

De ser aprobada por el Congreso, la reforma convertiría a las subastas electrónicas en el mecanismo preferente para vender bienes abandonados en Tamaulipas, con la intención de ampliar la participación ciudadana, fortalecer la rendición de cuentas y obtener un mayor beneficio económico para las finanzas públicas.