Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- En esta tierra del Nuevo Santander funcionan
varios colegios “militares” con el visto bueno de la secretaría de Educación.
Algunos suenan a “patito” ¿están siendo supervisados?.
El tema se actualiza luego que el homicidio de la niña Dafne, en la
militarizada Marina Doenitz, de Madero, llegó hasta la más alta tribuna de
México: La mañanera de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
De que no habrá impunidad, de ninguna manera la habrá. El asunto ha
sido demasiado mediático.
En días previos el Gobernador Américo Villarreal se comprometió a que
muy pronto habrá resultados de la investigación, en tanto el fiscal Eduardo
Govea Orozco emitió un comunicado la tarde del martes sobre el avance del
esclarecimiento de los hechos.
Le dimos una “vuelta” a las escuelas que presumen disciplina
militarizada. Algunas tienen registro estatal, otras no aparecen en el
Sistema Integral de Información Educativa de la secretaría de Educación.
Pudieran ser patito, como se dice.
La Academia Militarizada de Marina Doenitz tiene reconocimiento para
nivel básico desde el 2004, a nombre de su director Jorge Luis Ponce
Ortega. En 2012 pidió cambiar la figura de persona física por moral, una
A.C., que se antoja no existe en la práctica.
Tiene tres permisos que suenan a fraude. En una se dice con dos
alumnos, en otra con 14. En la última no genera información, a lo que cabe
preguntar ¿de qué viven los dueños? ¿ocultan ganancias?.
Una escuelita más, que se dice con disciplina militarizada, es el Colegio
Militarizado Cadete Juan Escutia, que funciona en la calle Francisco Javier
Mina, de Altamira, que manifiesta impartir (ciclo que concluyó) a 37 alumnos
en tres grupos. Su directora es Martha Lilia Cristóbal Fermín.
En el mismo edificio tiene licencia para impartir primaria el llamado
Colegio Militarizado Niños Héroes, con la misma directora, que informa
contar con 17 alumnos en seis grupos.
El Colegio Militarizado Calmecac, A.C. funciona de Reynosa impartiendo
desde primaria a preparatoria. Tienen reconocimiento oficial desde 2021. Su
propietario es Hugo Ramírez Sierra. Está ubicado en Las Cumbres.
En la misma dirección función a primaria y secundaria con dos licencias.
Adicional, hay Calmecac en la capital, como prescolar, pero se trataría
de institución pública.

Sí cuenta con reconocimiento el llamado el Bachillerato Militar Reynosa,
que imparte en la calle Xicoténcatl 201, cuyo director es Tomás Blanco de
León, pero no contiene información de alumnos y grupos.
Y, aunque se publicitan en redes, la secretaría de Educación no
reconoce a los llamados Colegios Militarizados Soldados de México con
sede en Victoria y Matamoros.
En esta capital estaría funcionando en la colonia Américo Villarreal, sin
aportar información de si cuenta con registro federal y no estatal.
Suman seis REVOES entre primaria y preparatoria que imparten
militarizados particulares que, según la información de la secretaría,
pudieran ser patito, o engañan con una escasísima matrícula.
No quisiéramos pensar que se trata de fraudes al fisco o “lavanderías”.
Con esta coyuntura, es tiempo que la secretaría de Educación revise no
solo el reconocimiento de la Doenitz, sino del resto de instituciones
autorizadas. No deben cometerse abusos físicos, violaciones a los derechos
humanos y menos homicidios.
Como lo dijo la Presidenta Claudia Sheinbaum, necesario revisar las
condiciones en que funcionan las “militarizadas”, si reúnen los requisitos o
funcionan como “patito” y presuntos fraudes para la niñez y la juventud.
Las autoridades educativas deben supervisar más de cerca los colegios
particulares que cada vez son más.
De primaria operan 328 privados, que se suman a las 2,056 del sector
público. Las secundarias privadas 215, y las públicas 684.
Hablando de política y partidos, decir que la Comisión de Verificación de
Integridad de Candidaturas, desde el INE, se encargará de revisar perfiles
no solo de los aspirantes a cargos de elección federal sino estatales y
municipales. Todos pasarán por la lupa.
Lo anterior, siempre y cuando los partidos lo decidan, presenten la lista
de sus aspirantes ¿alguien podría negarse? Sería como aceptar que
arrastran delitos.
La verificación también será voluntaria para los candidatos, a lo que
nadie se podría negar so pena de ser exhibido en redes.
En su tiempo llegarán las formas en que funcionará el mecanismo. Hasta
los regidores serán investigados por la FGR, Inteligencia Militar, Inteligencia
Financiera, Lolita y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.
Si ningún dirigente partidista quiere, nadie relacionado con la
delincuencia organizada se colará a los cargos de elección. Pero el “riesgo
razonado” tiene que ser real, no por señalamientos periodísticos o guerra
sucia entre grupos y actores.
Excelente proyecto el de estudiantes de la UAT, campus El Mante, al
convertir la plaga de pez diablo en alimento para ganado y gatos. El método
consiste en mezclar los filetes con zanahoria y chayote (gatos). El resto del
pez se pulveriza en harina para el ganado bovino.

Tamaulipas está invadido por esta plaga biológica que tiende a acabar
con las especies piscícolas nativas. Es una de las mejores soluciones.