LA MADRIGUERA DEL LOBO
Por: José Andrés Zorrilla M.
Hay una serie de temas muy interesantes que, en conjunto y desde la óptica de esta columna, se convierten en asuntos que pueden analizarse por segmentos. Entre ellos destacan la Copa Mundial de la FIFA, lo acontecido con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y un segundo análisis sobre la presencia de las MUJERES en el escenario político-electoral. De estos temas y algunos datos relevantes hablaremos hoy.
Sobre el fútbol
En cuanto al fútbol se refiere, México cumplió, sin duda, con la obligación y las EXPECTATIVAS que existían a nivel mundial al ser uno de los tres países anfitriones de la Copa Mundial de la FIFA 2026, junto con Estados Unidos y Canadá. Incluso, nuestro país fue designado como sede del partido inaugural, celebrado el 11 de junio en el Estadio Azteca, que, por cierto, se convirtió en el tercer partido inaugural de una Copa del Mundo disputado en ese recinto, después de los de 1970 y 1986.
Sin embargo, en medio de DISTINTOS RETOS y grados de dificultad, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo logró, incuestionablemente, que este evento y todo lo relacionado con la Copa FUERAN UN ÉXITO en términos de organización, coordinación, paz y seguridad para equipos, aficionados, prensa e invitados.
La Ciudad de México fue sede de cinco partidos, Jalisco de cuatro y Nuevo León de otros cuatro, para un total de trece encuentros celebrados en nuestro país como coanfitrión. La organización recibió opiniones ampliamente favorables, incluso por parte de la FIFA, en el ámbito que correspondía al Gobierno de México.
En cuanto al desempeño de nuestra Selección Mexicana, existen distintas formas de ganar o perder. En este caso, lo que el equipo sí GANÓ fue el RESPETO del mundo y el reconocimiento de la afición mexicana, que celebró tanto al conjunto como a cada uno de sus jugadores de manera espontánea y genuina. Hicieron vibrar a México y a su gente, avanzando invictos y sin recibir un solo gol, pero, sobre todo, demostrando carácter y personalidad en su último partido.
El gusto con el que vivió la gente en México esta copa deportiva es el mayor triunfo.
Sobre el T-MEC:
Ahora bien, respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), esta columna señaló desde el pasado 15 de junio uno de los escenarios posibles de la negociación. Sostuvimos que, en caso de no aprobarse la denominada cláusula Sunset, que habría permitido extender por dieciséis años el acuerdo mediante una nueva negociación, el tratado vigente continuaría hasta el año 2036, es decir, diez años más, escenario que hoy comienza a materializarse y que mantiene para México importantes ventajas estratégicas.
También señalamos que las declaraciones de Donald Trump, conocido por su estilo de negociación, insinuaban desde la Casa Blanca la posibilidad de que México se quedara sin tratado. Ese escenario tampoco ocurrió y, como aquí se anticipó, formó parte de una estrategia propia del proceso de negociación.
En consecuencia, el tratado comercial suscrito en 2020 continúa vigente y, desde una perspectiva económica, México seguirá siendo el principal socio comercial de Estados Unidos, además de mantener el impulso del fenómeno del nearshoring o relocalización de empresas, que ha permitido atraer inversiones manufactureras destinadas a un MERCADO PREFERENCIAL de consumo. Lo demás forma parte de la estrategia política y electoral de la Casa Blanca.
Y cambiando de tema, LAS MUJERES:
Como lo señalamos en esta columna el pasado 29 de junio, la presencia de las mujeres en el ámbito político-electoral mantiene activos diversos perfiles con un importante potencial para aspirar a la gubernatura de Tamaulipas en 2028.
En fechas recientes coincidieron en distintas actividades y agendas en el sur del estado tres de esos perfiles: Maki Ortiz, Olga Sosa y Carmen Lilia Canturosas, mujeres cuya trayectoria y actividad política, sin duda, seguiremos observando en los próximos meses.
Como parte de los datos que sustentan estos primeros análisis, resulta importante considerar que, dentro del listado nominal que concentra aproximadamente el 86 % del electorado estatal, existen municipios estratégicos o CLAVES cuyos registros, tomando como referencia los datos de 2018, son los siguientes: Reynosa, con 604 mil electores; Nuevo Laredo, 348 mil; Ciudad Victoria, 262 mil; Tampico, 252 mil; Altamira, 193 mil; y Ciudad Madero, 171 mil.
En ese contexto, la zona conurbada del sur de Tamaulipas representa un punto estratégico de gran relevancia, pues la suma del peso electoral de sus tres municipios constituye un factor determinante, aunque cada uno mantenga una dinámica política distinta.
La CLAVE también serán las agendas.
Hasta pronto.