-Ambos “pisos de la 4T” han fallado en sus ofertas de seguridad pública
-Ni “abrazos, no balazos” ni “Operativo Enjambre” han logrado objetivos
-Disminuyen los homicidios, pero aumentan las desapariciones forzadas
H. Matamoros, Tamaulipas.-A juzgar por la crisis violenta que se vive en distintas regiones del país y el desmedido avance de la delincuencia organizada en lo que se refiere a la extorsión y cobro de piso, es evidente el fracaso del programa en materia de seguridad pública en lo que denomina el segundo piso de la Cuarta Transformación.
Así como la estrategia “abrazos, no balazos” en el sexenio el ex presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR no arrojó el resultado que se esperaba (o quizás, sí), durante el actual régimen constitucional que preside CLAUDIA SHEINBAUM PARDO el “Operativo Enjambre” ha fallado en lo que se refiere al combate a la complicidad oficial con la delincuencia. Tampoco el “operativo topón” de las fuerzas federales ha logrado persuadir la movilidad e impunidad de los cárteles de la droga.
La sustitución de la Policía Federal del ex secretario de Seguridad GENARO GARCÍA LUNA por la Guardia Nacional respaldada constitucionalmente, y la súper Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana que encabeza OMAR GARCÍA HARFUCH son decisiones tomadas por la 4T que no han logrado devolver la tranquilidad a la sociedad azteca, la seguridad en las carreteras y la protección de la economía de productores agrícolas y prestadores de servicio.
La extradición de JOAQUÍN GUZMÁN LOERA, la entrega voluntaria a la autoridad de los Estados Unidos de los hermanos JOAQUÍN y OVIDIO GUZMÁN LÓPEZ, la traición a ISMAEL ZAMBADA que lo mantiene en una prisión norteamericana, la extradición y encarcelamiento del HERNÁN BERMÚDEZ quien creara el grupo delictivo La Barredora y la muerte de NEMESIO OSEGUERA CERVANTES, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), son hechos concretos que demuestran que el combate al narcotráfico a nivel capo o sicariato no es suficiente para extirpar ese cáncer que afecta a la sociedad mexicana.
Justo ahí es donde vale la pena abrir el paréntesis para reflexionar acerca de la exigencia del Departamento de Estado de la Unión Americana al solicitar al gobierno de México la extradición de políticos presuntamente coludidos con el crimen organizado, etiquetados por el presidente yanqui DONALD TRUMP como grupos terroristas. Ante el pronto reemplazo de líderes y sicarios, el Tío Sam pretende neutralizar a los políticos y funcionarios gubernamentales mexicanos que les brindan protección e impunidad.
Durante el primer piso de la Cuarta Transformación la respuesta desde el Palacio Nacional estuvo asociada con el respeto de los derechos humanos de los delincuentes y, en el segundo piso, la postura con el mismo origen es la misma, salvo que se utiliza el escudo o argumento-según el cristal con que se observe-el respeto a la soberanía nacional.
Mientras tanto, a pesar de la narrativa oficial, el Cártel de Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Noreste, el Cártel de Sinaloa y La Barredora, por citar algunos ejemplos de grupos delictivos, continúan su ilícita actividad y desafiando al gabinete de seguridad de la Cuarta Transformación.
Tan es así que, de acuerdo a datos oficiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana se han desmantelado más de dos mil narco laboratorios procesadores de fentanilo, droga sintética altamente adictiva, para ser enviada, principalmente, a los consumidores en los Estados Unidos.
Y qué decir de la guerra civil iniciada el 8 de septiembre de 2024 entre La Mayiza y Los Chapitos, antes aliados en el Cártel de Sinaloa, y que hasta la fecha las fuerzas federales no han logrado someter ni tan siquiera inhibir a pesar de que durante 22 meses de intercambio de metralla ha perdido recursos económicos, bélicos y operadores de territorio.
La eventual entrega con negociación de por medio de los hermanos IVÁN ARCHIVALDO y JESÚS ALFREDO GUZMÁN SALAZAR a la justicia estadounidense podría significar el fin delincuencial de la familia GUZMÁN y sus herederos, aunque, al final de la jornada, el Cártel de Sinaloa seguirá operando sin importar que cambie de siglas y mando.
Situación similar en cuanto a impunidad se refiere enfrentan las entidades del sureste mexicano en donde opera impunemente el grupo delictivo La Barredora integrado en Tabasco por el entonces secretario estatal de seguridad pública, actualmente preso en el penal Altiplano, HERNÁN BERMÚDEZ.
El reciente abatimiento de un líder criminal venezolano mediante el uso de una aeronave no tripulada del ejército norteamericano, podría asociarse con la primera acción del Escudo de las Américas organizado recientemente por el presidente del país de las barras y las estrellas, con todo lo que ello significa.
DESDE EL BALCÓN:
I.-Es tanta la necesidad mediática de la 4T para crear una imagen positiva en el combate de los cárteles de la droga que no reparan que el anuncio oficial de más de dos mil narco laboratorios procesadores de fentanilo desmantelados, contradice totalmente a lo que el ex presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR se ufanaba a manifestar a los cuatro vientos: en México no se produce fentanilo.
¿Cómo la ve?
Y hasta la próxima.