Por: Profr. Ramón Carmona
La sucesión política en Reynosa ya arrancó y el tablero se mueve rápido. Morena, PRI, PAN y Movimiento Ciudadano perfilan cartas, pero solo uno trae el combo que hoy pide la ciudad: cercanía con la gente, experiencia de gobierno y resultados, no promesas.
En el escenario y los perfiles, del lado de Morena suenan 2-3 nombres: el del gabinete estatal, un legislador local y un exfuncionario federal. Todos con estructura, pero con el desgaste de cargar con la narrativa tradicional y poca conexión con las colonias que más sufren: falta de agua, bacheo y seguridad. El PAN insiste en reciclar cuadros que ya gobernaron y que no resolvieron el problema de fondo. MC apuesta por juventud, pero sin territorio ni maquinaria para sacar el voto el día D.
Dentro de las preferencias las encuestas que circulan en privado y los sondeos en redes coinciden en 3 cosas: 1) El electorado está cansado de pleitos entre partidos y quiere a alguien que «le resuelva». 2) La seguridad y los servicios públicos pesan más que las siglas. 3) El nombre que más crece con estructura propi es Marcelo Olán.
Marcelo no llegó ayer. Conoce Reynosa calle por calle, tiene trabajo directo con sectores productivos y su discurso no es de confrontación, es de gestión. Mientras otros pelean por la candidatura, él ya está en el territorio atendiendo las necesidades básicas de la gente en el territorio y no en el discurso. Esa es la diferencia: él gobierna antes de gobernar.
¿ Que necesita Reynosa necesita ahora ?
Esta ciudad fronteriza no aguanta más improvisación. Después de años de administraciones que prometen en campaña y desaparecen en el cargo, el ciudadano exige algo simple: que el alcalde esté. Que baje a la colonia, que escuche, que ejecute. Marcelo Olán entiende ese código porque lo practica diario. Su capital político no viene de un cargo, viene de la confianza que ha construido casa por casa.
Además, tiene visión de futuro. Sabe que Reynosa no solo es maquiladoras: es logística, comercio, energía y desarrollo urbano. Y para eso se necesita un alcalde que dialogue con empresarios sin someterse, que gestione ante gobierno federal y estatal sin agachar la cabeza. Olán tiene ese equilibrio: es de casa, pero con altura de miras.
La tendencia es clara, Reynosa no quiere experimentos ni figuras impuestas desde el centro. Quiere a alguien que entienda que esta frontera no se mueve con spots, se mueve con trabajo. Marcelo Olán representa eso: cercanía, experiencia y cero soberbia. Tiene la ventaja de no deberle nada a nadie y de deberle es todo a Reynosa.
Si las encuestas mandan, y mandan, la tendencia favorece a Marcelo. Porque cuando la gente decide con la razón y no con la camiseta, elige al que ya demostró. Y ese es Olán. El momento es ahora. Reynosa ya lo sabe.