La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

La campaña por la dirigencia del PAN-Tamaulipas, del Truco Verástegui Ostos se desinfló. El gravísimo error de incorporar a Alejandro Llanas Alba, a la planilla para confrontar a la de Omeheira López, le está costando muy caro. Sus promotores, hacían cuentas alegres y aseguraban que se echaría a la bolsa la victoria interna.
Ahora no se ve tan sencillo el escenario.
La planilla del Truco enfrenta un desgaste marcado cuando apenas inicia la contienda.
El lastre más evidente, es la denuncia de la planilla contrincante, que demandó ante el CEN del PAN, su intervención para impedir la participación de personajes probadamente vinculados a los poderes fácticos.
Alejandro Llanas Alba, es un personaje riobravense que llegó al Poder legislativo federal, en la elección de 2012. Se fue a la CDMX y regresó muy pocas veces para socializar con su electorado.
En la Cámara de diputados sobresalió porque su partido lo ubicó en un lugar privilegiado: en la Comisión Parlamentaria de la Cuenca de Burgos.
Ahí inició su fortuna.
Se le presentó la oportunidad de construirse un éxito de permeabilidad social, pocas veces victo en el pueblo. Hijo de una familia modesta y ejemplo de honestidad en el PAN -su padre fue regidor en el ayuntamiento de Río Bravo- vivió y fue educado en la medianía de un hogar proletario (en la colonia Hijos de Ejidatarios).
Esa prosapia militante le abrió las puertas para lograr la candidatura panista en el 2012 por el distrito de Río Bravo. Ganó de mayoría.
Como legislador, vio la oportunidad que se le presentaba en la Cuenca de Burgos.
Montado en las contrarreformas de Enrique Peña Nieto y con un olfato empresarial que sólo se adquiere en las ligas mayores del poder, fundó una compañía de transporte de hidrocarburos con sede en Reynosa, Tamaulipas.
¿Cómo brincó de diputado federal a potente empresario cuyos activos empezaron a crecer exponencialmente en dólares?
Esa duda también les saltó a los gringos.
Y acusaron a su empresa JALA -iniciales de su nombre- y a él mismo, de lavado de dinero.
Está en una encrucijada la planilla de Verástegui: trató de borrar de su propuesta al acusado, cuando se dio cuenta de que Llanas Alba, traía mas descrédito que prestigio a la fórmula que encabeza junto con Gloria Elena Garza.
El daño ya estaba en marcha: se había hecho pública la lista de aspirantes, dentro de la cual estaba el exdiputado federal riobravense.
El exsenador azul José Sacramento, pidió al CEN panista, intervenir para resolver la denuncia de una buena parte del panismo tamaulipeco. Y como él, muchas figuras azules se están sumando en la petición de limpiar un proceso que mancha y pone en tela de duda la elección del CDE del PAN en la entidad.
Es la oportunidad de iniciar un profundo aseo en el PAN-TAM.