Francisco Medina Guerrero

CIUDAD VICTORIA.- Bajo el lema “El ADN Logístico del Comercio Exterior”, concluyó con éxito la estrategia nacional Ruta Logística MX 2026, consolidándose como el puente definitivo entre el gobierno, la iniciativa privada y la academia para profesionalizar un sector que hoy es el corazón del crecimiento económico en México.

Durante la clausura, la Secretaría de Economía presentó un balance de los avances del programa, subrayando que, aunque el país vive una expansión sin precedentes gracias al T-MEC, el gran «cuello de botella» sigue siendo la falta de personal especializado.

Ignacio “Nacho” Aguado, titular de Innovación, Servicios y Comercio Interior de la Secretaría de Economía, fue tajante al señalar que la integración en las cadenas globales de suministro exige una evolución inmediata del talento mexicano.

«El sector mantiene una tendencia de crecimiento acelerado, pero el desafío persiste: necesitamos personal especializado en todos los niveles para no frenar el motor logístico», afirmó el funcionario.

Uno de los momentos clave del evento fue el reconocimiento especial a Pedro Lozano Martínez, empresario transportista de Nuevo Laredo. Su participación fue señalada como fundamental para entender la realidad del autotransporte de carga, pieza estratégica en el intercambio comercial con Estados Unidos y Canadá.

Lozano Martínez, con una trayectoria consolidada en el movimiento de mercancías, se ha convertido en una voz imprescindible para la industria. Su enfoque en la adopción de mejores prácticas operativas y el fortalecimiento de la infraestructura nacional lo posicionan como un líder de opinión capaz de guiar a las nuevas generaciones de profesionales.

La jornada incluyó el panel “Impacto de los Líderes de Opinión en la Formación y Competitividad Logística”, donde especialistas analizaron cómo la comunicación y la capacitación constante son las herramientas necesarias para enfrentar la demanda actual.

Cabe señalar que con el cierre de este ciclo, autoridades y empresarios coinciden en un punto: el futuro de la competitividad de México no solo depende de su ubicación geográfica, sino de la capacidad de su gente.