*.-El Congreso del Estado de Tamaulipas aprueba reformas que eliminan regidurías excesivas en los 43 municipios, buscando una administración más eficiente y recursos destinados a obras públicas.

*.-La reforma, defendida por Morena como un retorno del poder al pueblo, genera controversia en la oposición, que advierte sobre riesgos a la pluralidad política y la representación de minorías.

Francisco Medina Guerrero

CIUDAD VICTORIA.- En una jornada clave para el futuro político de la entidad, el Pleno del Congreso del Estado de Tamaulipas aprobó este viernes, durante su Sesión Pública Ordinaria, el paquete de reformas conocido como el «Plan B» en materia electoral.

El punto central del dictamen aprobado hoy es la reducción significativa en el número de regidores en los 43 municipios de Tamaulipas. La reforma busca eliminar las «listas interminables» de representantes en los cabildos, bajo la premisa de que un aparato burocrático más esbelto permitirá destinar esos recursos a obras públicas y servicios básicos.

«Se terminan los privilegios y las cuotas de poder en los ayuntamientos», señalaron legisladores del bloque mayoritario durante el debate. La medida impactará directamente la conformación de los próximos gobiernos municipales, obligando a una reingeniería en la representación proporcional.

Además de los cambios en los municipios, el «Plan B» contempla ajustes presupuestales para los organismos electorales locales. El objetivo, según el documento discutido en tribuna, es optimizar la fiscalización y los procesos de votación sin comprometer la certeza ciudadana, pero eliminando gastos que la actual administración considera «excesivos».

La sesión no estuvo exenta de fricciones. Mientras que la bancada de Morena y sus aliados defendieron la reforma como una «necesidad histórica para devolverle el poder al pueblo», representantes de la oposición manifestaron su preocupación por lo que consideran un posible riesgo para la pluralidad política y la representación de las minorías en los municipios más pequeños.

Tras su aprobación en el recinto legislativo de Tamaulipas, el decreto será enviado al Ejecutivo Estatal para su promulgación en el Periódico Oficial del Estado. Con esto, las nuevas reglas del juego entrarán en vigor de cara a los próximos procesos electorales, marcando un precedente en la administración de la justicia y la representación popular en la entidad.