Por José Gregorio Aguilar

Martes 26 de mayo del 2026

La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ya le echó el ojo a 24 servidores públicos y ex funcionarios de Tamaulipas, tanto de esta administración como de la anterior, por una razón sencilla: sus bienes crecieron más rápido que su sueldo.

La titular, Norma Angélica Pedraza Melo, soltó este martes que las 24 carpetas están en fase de «verificación evolutiva», es decir, están comparando lo que dijeron tener el año pasado contra lo que reportan hoy, y algo no cuadra.

Pedraza Melo adelantó que su dependencia ya prepara oficios para la Unidad de Inteligencia Financiera y Económica (UIFE) y hasta para los bancos. Quieren saber de dónde salió para la casa nueva, el terreno o el carrito del año de funcionarios que, en teoría, viven de su quincena.

«De cierta forma se encuentran en investigación», dijo la secretaria, usando ese lenguaje burocrático que significa: sí, pero todavía no podemos decir nombres. Las indagatorias nacieron de denuncias ciudadanas y de inconsistencias detectadas al revisar las declaraciones patrimoniales.

El universo a vigilar es grande: más de 80 mil funcionarios estatales están obligados a declarar. A los que no cumplen, ya les abrieron procedimientos administrativos. Pero los 24 bajo la lupa son casos especiales: su patrimonio tuvo una «evolución» que levantó cejas.

            En cuanto a cómo se llegó a esta situación, la funcionaria explicó que la

Secretaría cruza datos con el Instituto Catastral y Registral. Si un funcionario reporta dos casas y un terreno, van y verifican si realmente solo tiene eso, o si «se le olvidó» declarar el rancho. Si aparecen propiedades no reportadas o movimientos bancarios sospechosos, el expediente se va directo a la UIFE.

«Ahorita los 24 están en esta etapa, requiriendo información a otras instancias», explicó Pedraza Melo. «Si se encuentran inconsistencias o no coincide la información, se dará vista».

La servidora pública  advirtió que, dependiendo de la gravedad, el caso puede escalar de falta administrativa a delito. Por lo pronto, ni esta ni la administración anterior se salvan: la revisión jala parejo.