La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
El humor de la sociedad del sur de Tamaulipas está llegando a límites insospechados. En reciento evento artístico, a una sola voz los fans del cantante que se presentaba abuchearon sonoramente a las autoridades municipales. Los alcaldes de Tampico y Altamira casi fueron echados por la fanaticada que esperaba disfrutar el espectáculo; pero se les presentó la oportunidad, de ajustar cuentas con los que consideran no los representan.
Las redes sociales atestiguaron el hecho.
Ni como negarlo.
El más afectado por la rechifla, fue Erasmo González Robledo.
Negra semana para quien se considera el principal financiador de campañas morenistas en la región, con los generosos fondos del huachicol.
Pensó que sería recibido con ovaciones. Y en cierta forma lo fue: miles de gargantas pidieron su salida del evento con una claridad que pone focos rojos para MORENA en Madero y municipios circunvecinos.
Al virtual veto del gobernador para la reelección de González Robledo, se sumó el inocultable rechazo de los maderenses.
¿Qué futuro le depara a Erasmo?
Repetir en el cargo está fuera de sus posibilidades; una diputación, se ve lejana y la gubernatura a la cual un día aspiró, se le esfumó por sus propios errores.
No es complicado prever su desaparición del escenario regional, en el más corto porvenir. El enorme peso que trae en las espaldas, producto de su sociedad con grupos de poder fácticos, le manchó su trayectoria; está ensuciando a sus aliados y a MORENA.
En estos momentos, es un pasivo para la IV T y su Segundo Piso. Como también lo es, para sus aliados financieros.
No es de dudar, que todos sus amigos y socios estén buscando la forma de distanciarse del alcalde maderense. Ya no será lo mismo a partir de ahora, para Erasmo. La intuición del pueblo es infalible.
La rebelión de las masas, lo señaló.
Gritos de descalificación le hicieron sonrojarse:
-¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!
Y la más concreta consigna que se construyó en la espontaneidad:
-¡Arregla las calles! ¡Arregla las calles!
¿Quién puede cerrar los ojos ante la evidencia de un gobierno municipal, en franca crisis de credibilidad?
MORENA enfrenta una disyuntiva: redireccionarse o hundirse.
¿Cuál solución prevalecerá?
La militancia, la presencia desde abajo, reclama cambiar de rumbo; las burocracias dirigentes, se resisten a renovarse.
Ya es tiempo de dar voz y protagonismo, a esas bases un tanto anónimas que han apuntalado a la IV T y su Segundo Piso, con su esfuerzo militante.
Por lo pronto, el pueblo sabio ya dio su veredicto en el caso de Erasmo.