A MI MANERA
Por Tello Montes
-Américo empuja… y Tamaulipas avanza
En política no hay romances… hay tarifas. Y el PT y el Verde ya le agarraron el modo: como buena aventurera, están vendiendo caro su amor… y con la vara hasta el cielo.
No es cuento. Hoy no juegan a ser aliados… juegan a ser accionistas. Ya hicieron cuentas y entendieron cuánto vale su firma, su voto… y hasta su silencio rumbo al 2027. Después de ver lo que se viene en esas elecciones, se asumieron como pieza clave… y ahora cobran como tal.
Y en esa mesa de negociación, la que va a sudar —y bastante— es Citlalli Hernández. Como nueva operadora de elecciones y alianzas de Morena, le tocará sentarse con dos partidos que ya no piden… exigen. Que ya no acompañan… condicionan.
Porque aquí no se trata de amor a la camiseta… se trata de cuotas, candidaturas y posiciones. El PT y el Verde están en modo subasta: cada acuerdo tiene
precio, cada reforma en el Congreso se cotiza, y cada voto vale oro.
Por eso, el llamado “Plan B” de Morena con estos aliados —según se mira— no pinta tan terso ni tan exitoso como quisieran venderlo. No será una negociación política… será una negociación financiera disfrazada de alianza.
La pregunta no es si irán juntos en 2027.
La verdadera pregunta es: ¿cuánto va a tener que pagar Morena para que no le suelten la mano?
Porque cuando los aliados descubren su valor… dejan de ser aliados y se convierten en cobradores.
Y el PT y el Verde ya dejaron claro el mensaje:
no hay lealtad sin factura.
Y esa… viene alta.
EN OTRO TEMA…, Mientras otros se quedan en el discurso, el gobernador Américo Villarreal Anaya anda donde se toman las decisiones: en la mesa federal, tocando puertas… y empujando proyectos.
En Ciudad de México, el mandatario se sentó con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para gestionar obras clave que no lucen en la foto… pero sí mueven la economía: carreteras, trenes y cruces estratégicos.
Ahí están sobre la mesa proyectos como el Puente III en Nuevo Laredo, la rehabilitación del Magueyes en Mainero y el paso elevado en Matamoros. Traducido al lenguaje de la gente: mejor conectividad, menos cuellos de botella… y más desarrollo.
El mensaje es claro: aquí no hay improvisación. Hay gestión, hay coordinación con la Federación… y hay visión de largo plazo.
Porque cuando un gobierno se mueve… el estado avanza.
CAMBIANDO DE TEMA…, La Universidad Autónoma de Tamaulipas no solo forma profesionistas… también forma sensibilidad. En el Día Internacional de la Danza, el rector Dámaso Anaya Alvarado encabezó una gala que dejó claro que el talento universitario está vivo… y pisa fuerte el escenario.
En el Teatro Amalia González Caballero, con lleno total, la UAT mostró de qué está hecha: diversidad, creatividad y vínculo real con la sociedad. Desde lo urbano hasta lo folklórico, el mensaje fue uno: aquí se impulsa el talento, no se le limita.
Más que espectáculo, fue formación integral en acción.
Así de claro: cuando la universidad apuesta por la cultura… gana la comunidad.
POR OTRA PARTE…, Aquí no hay promesas al aire. El alcalde Beto Granados le está metiendo empuje real al desarrollo con la reactivación del Puerto Norte, respaldado por una inversión estatal de más de 109 millones de pesos bajo el gobierno de Américo Villarreal Anaya.
No es carreta: infraestructura, rehabilitación y modernización para que el puerto funcione y
produzca. ¿La traducción? Más empleo, más inversión… y más movimiento económico para Matamoros.
La jugada es clara: convertir a la ciudad en punto estratégico de logística y comercio.
Cuando hay coordinación y visión, los proyectos caminan… y Matamoros también.
EN CORTO…,el regidor matamorense Ramiro Cisneros ya brincó de patio: lo acaban de nombrar delegado del Verde en Coahuila.