CUADRANTE POLITICO————POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO——-
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*.—-LAS ACCIONES QUE SE ESTÁN DANDO, CONFIGURAN UN GRAVE CUARTELAZO A LA DEMOCRACIA MEXICANA.
Donald Trump, está desesperado porque puede perder gran parte de su poder, en las intermedias de noviembre. En esa circunstancia, el jefe del gobierno norteamericano es como una fiera acorralada. Venezuela no le funcionó; Irán le salió el tiro por la culata. Sus aliados europeos ya no lo obedecen. El Papa le dio la puntilla.
¿A quien agarrar como chivo expiatorio de su fracaso global? A su vecino del sur.
La verdad sea dicha, poniendo en la balanza el tema de la violencia organizada, en la relación USA – México, son los gringos los que han aportado las armas para abastecer al narco, y empoderarlo en una actitud desafiante contra el gobierno mexicano. De eso no se dice nada. Y los principales fabricantes de armas en USA, son los que le hicieron la campaña presidencial a Trump.
No nos engañemos, la reciente acusación de la administración Trump contra un gobernador en funciones, es una clara intención de desestabilizar al sexenio de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Y de paso socavar la fuerza social que actualmente tiene el partido MORENA. Es un cuartelazo diplomático.
Todo esto forma parte de una operación encubierta, que tuvo su punto de quiebre, en julio de 2024, con la detención gringa del Mayo Zambada.
El tema es muy peligroso, porque las locuras del trumpismo, tienen un antecedente muy reciente, en el caso venezolano. Es decir, no se trata de simples balandronadas, sino de hechos concretos que se han cumplido puntualmente.
En las proximidades del T-MEC y del mundial de futbol, Trump busca poner de rodillas a México, es algo así como la punta de lanza de la debilucha oposición mexicana, para que recupere el poder. Pero..¿lo logrará en el 2027? Se ve difícil.
¿Cuales van a ser las condiciones del gobierno Trumpista? ¿Van a declarar terrorista al gobierno mexicano? Una cosa es cierta: México no es Venezuela, y aquí existe una legitimidad democrática mucho más clara y firme.
Cuidado, porque un poder político que se ha construido desde las urnas, no se puede destruir fácilmente, como que si fuese un castillo de naipes. Y si hay acusaciones de narcotráfico, hay varios expresidentes y exgobernadores panistas y priistas que podrían ir por delante.
Nuestro análisis parte de una realidad insoslayable: el fenómeno del narco en México no es propiedad exclusiva de un partido político.
—EL PT ES EL PRIMER PARTIDO OPOSITOR EN MEXICO——
No crea que hablamos de la mediocre organización política de Alberto Anaya. Esa que traicionó a la 4T, y se evidenció como un membrete aventurero, fiel a su origen histórico, en los tiempos de Carlos Salinas de Gortari.
No señor, más bien nos referimos a otro partido, cuyas siglas pesan más que toda la morralla opositora junta.
Bueno al menos, hasta hace décadas no había adquirido ese rango político en nuestro país. Pero hoy, se puede decir con certeza, que dicha sigla constituye la principal pesadilla para el régimen morenista. Y de manera especial, para la Presidenta Sheinbaum y la poderosa estructura de gobernadoras y gobernadores guindas.
Nos referimos al PT estadounidense, (el Partido de Trump) que tiene su sede central en la Casa Blanca. Y usa como activistas de su guerra interna en territorio nacional, a infiltrados de la CIA y a grupos panistas herederos históricos de aquel grupo que viajó al castillo de Miramar en el siglo XIX para pedirle a Maximiliano que viniese a México e instaurase una monarquía.
El PT gringo está muy molesto porque el azar de un accidente automovilístico, donde murieron agentes espías de ese país, permitió sacar a la luz, una operación encubierta.
Hasta ahora, la administración Trump no había hecho señalamientos directos contra un político de peso en México. Hoy lo acaba de hacer contra el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya. Indudablemente que pase lo que pase, el gobierno yanqui está vulnerando la soberanía mexicana. Y trata de erigirse en juez absoluto de nuestra política interior.
Mientras eso sucede la administración Trump, sigue ignorando las solicitudes de extradición del exgobernador Cabeza de Vaca. Y de otros presuntos delincuentes solicitados por la justicia de nuestro país.
¿Acaso la ultraderecha norteamericana empoderada en Washington, busca intercambiar a sus ciudadanos acusados en México, por miembros de la clase política morenista, como es el caso del mandatario sinaloense y otras nueve personas?