Adán Echeverría
Ha sido en verdad frustrante seguir teniendo autoridades culturales en los gobiernos municipales y gobiernos estatales que exigen a los creadores artísticos un pago para el uso de las Bibliotecas, Museos, Jardines, Parques.
El artista, el escritor, artista visual, creador escénico ahora tiene que pagar para que pueda realizar un festival de lectura, una obra de teatro, impartir un Taller de Literatura, Dibujo, Danza.
No basta con que los directores y administrativos de cultura no generen eventos, no contraten artistas, no paguen por los servicios de un creador de arte, sino que además éstos deben pagar entre el 15 y el 30% de lo que el tallerista le cobre al alumno.
Son una vergüenza en verdad. Directivos y administrativos de arte y cultura de espacios públicos que tienen un sueldo, además cobrando a los creadores.
Quieres usar un espacio paga 2 mil, paga 5 mil pesos.
Quieres dar un taller, tienes que dejar parte del pago que te hagan tus alumnos.
Acusan de eso a la Cuarta Transformación y a la Austeridad Franciscana, pero eso es mentira.
La austeridad Franciscana está para sus salarios, para que no llegues a un trabajo de cultura o ciencia como servidor público con el único afán de enriquecerte.
Pero como el salario se los han limitado, estos directivos y administrativos del arte han encontrado la forma. ¡Vamos a cobrar por una presentación de libro!
Quieren cobrarte por hacer un Maratón de Lectura
Quieren cobrarte por hacer un Festival del Medio Ambiente
Quieren cobrarte por hacer lecturas, presentaciones de libro.
Porque para estos «administrativos de cultura» los artistas son unos muertos de hambre a quienes se debe tratar como vagos, parias, rijosos, roñosos, y si les gusta bien sino habrá decenas de creadores que harían fila para tener un espacio. Y si te quejas, ahhh, entonces te vetaremos para que jamás puedas usar ningún espacio público, te lanzaremos a la policía. Acá en Matamoros, las autoridades culturales han instalado una Pluma para impedir el uso del estacionamiento. Esos lugares son para las autoridades culturales y sus choferes. Los artistas que se jodan, pinches vagos. Ese es el trato a los creadores. Mándame un oficio, pero esta semana no porque estamos ocupados en el Festival Internacional, para tus pendejadas locales no tenemos tiempo.
El arte al que aspiran es al que impacte en clasismo. La presencia de Amanda Miguel, porque sus canciones se pusieron de nuevo de moda en una serie en una plataforma. Un poemario de un escritor local a quien ingados le importa.
Esos son los personajes que dirigen la cultura en mi ciudad, en este municipio gobernado por la cuarta Transformación. Los mismos clasistas de siempre, generando y aplaudiendo un arte para ciertas élites obtusas.
¿Lo vamos a permitir?