Prof. Miguel Angel Tovar Tapia.
Recientemente el alcalde de Rio Bravo, a través de las redes sociales,
encendió las luces de alerta al hacer pública su inconformidad por la falta de
maestras y maestros en el municipio que dirige. Y con justa razón, porque los
reclamos de los Padres de Familia recaen directamente a su administración
municipal. Sencillamente reclamó a la SET el por qué no se envían docentes
que brinden el servicio educativo a la niñez de su municipio.
Posteriormente la sub secretaria de educación básica, dio a conocer que, en
algunas escuelas, existen hasta cuatro docentes que no están frente a grupo,
todos ellos asignados en diferentes comisiones al interior de sus centros de
trabajo. ¿Cómo se enteró, y quien oculto esta información?
La subsecretaría de educación básica, en sus diferentes niveles, cuenta con el
respaldo de las direcciones de cada nivel, jefes de departamentos, credes,
jefaturas de sector, supervisiones y finalmente los directivos de cada escuela.
Y por el lado sindical, se tiene la figura del representante sindical en cada
escuela, el secretario general del comité delegacional, la coordinación de
región, su función principal, salvaguardar los derechos laborales de sus
representados. Aunque en la mayoría de las veces se arrogan facultades
oficiales que no les competen.
Ahora bien, en los mencionados flujos administrativos, ¿cuál es el renglón
donde dolosamente se omite la información? O en cuales existe contubernio
para ello.
Las plantillas escolares están saturadas de comisionados en diversas áreas que
en su gran mayoría no se justifican. El mismo fenómeno ocurre en
supervisiones escolares. No es difícil imaginar que los directivos escolares,
supervisores escolares, secretarios delegacionales y jefes de departamento
encubren y permiten una simulación laboral donde esta clase trabajadora
“devenga” su salario.
Lo más grave y delicado se encuentra en los conocidos “acuerdos
económicos” que consisten en que el docente para ausentarse de su
responsabilidad educativa, no tramita su licencia laboral, (para seguir
cotizando) simplemente le paga a otra persona para que cubra su grupo, por
supuesto respaldado por directivos, supervisores y comité delegacional.
Veamos, el SNTE, para proteger a los maestros comisionados que no tienen
grupo y evitar los ubiquen en otro centro de trabajo, invocan el principio de
inamovilidad, y por otra parte la SET, trata de optimizar recursos humanos
para garantizar el derecho a la educación que requiere la niñez de nuestro
estado. ¿Cuál derecho tendrá más preferencia?
El caso es que existen funcionarios públicos que se escudan en la
interpretación de la ley a conveniencia para justificar decisiones en su función
administrativa, donde, por cierto, trasciende que esos criterios a modo se
realizan de manera frecuente en el departamento de primarias para permitir las
irregularidades citadas.
El esfuerzo que lleva a cabo el gobernador para que en nuestro estado exista
“educación, educación y más educación”, no encuentra tierra fértil.
En ningún momento se pone en duda la gran capacidad técnica y profesional
de la Secretaria de Educación en nuestro Estado, prueba de ello es el haber
ocupado diversos cargos a nivel nacional dentro de la SEP, le conoce
perfectamente al tema. Pero enfrentar estas prácticas añejas del sistema
educativo, es muy complejo, y sumando el fuego amigo la tarea será más
difícil, la hacen aparecer como la villana. Urge recomponer el sistema
educativo.
En tanto se ponen de acuerdo, infinidad de niños están sin docente.
¡Los reclamos seguirán!
La política no tiene moral, por enésima vez lo demostró el SNTE.