Por José Gregorio Aguilar
Miércoles 12 de Agosto del 2026.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) advirtió que la pérdida de nutrientes y la reducción de fertilidad en los sembradíos del norte del estado se ha convertido en una de las mayores amenazas para la seguridad alimentaria y la productividad agrícola.
El director de la Facultad de Agronomía, Vicente Saldívar Alonso, explicó que la agricultura intensiva, la escasez de lluvias y la alta salinidad de los suelos han transformado tierras biológicamente activas en superficies compactadas y dependientes de insumos externos.
“Este desequilibrio químico bloquea la absorción de nutrientes esenciales como fósforo, zinc, boro y magnesio, impidiendo que las plantas los aprovechen aunque estén presentes en el suelo”, detalló.
Cultivos en riesgo
Una parte de la superficie dedicada a sorgo y maíz podría no estar agotada, pero carece de los nutrientes recomendados para sostener la producción.
Las condiciones áridas y el riego con aguas duras acumulan sales en la superficie, reduciendo la materia orgánica y limitando las cosechas.
La falta de nutrientes se ha notado con mayor fuerza en municipios de la zona norte, aunque aún no se cuenta con un estudio que precise el número de hectáreas afectadas.
Alternativas de manejo
Saldívar Alonso señaló que los suelos podrían recuperarse mediante: segundo cultivo: sembrar especies que mejoren la calidad del suelo. Labranza cero: sembrar directamente sin arar ni remover la tierra, para conservar la estructura y humedad y análisis de suelos: trabajar con productores para identificar la capacidad actual y diseñar estrategias de reposición de nutrientes.
La Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UAT desarrolla proyectos sobre cambio climático y ciencias ambientales, analizando cómo los sistemas agrícolas deben transformarse para adaptarse a nuevas condiciones.