ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
A poco más de nueve meses para las más grandes elecciones de este país,
emerge la pregunta de si el tema de las finalistas Claudia Sheinbaum y
Xóchitl Gálvez vendrá a ser tan trascendente como para que todo el país le
rinda una atención obsesiva.
La respuesta primera es que esa presunta obsesión tiene lógica:
Cómo no va a ser muy importante esta elección presidencial, si de ella no
sólo habrán muchos otros comicios desde gubernaturas hasta alcaldías, la
renovación del Congreso de la Unión y de la mayoría de los congresos
locales, sino que el país entero amanecerá el 3 de junio mucho más
“moreno” o, en un giro histórico, volvería al poder el PRI, así lo comparta
con el PAN
Otra es que el veredicto popular ratifique al partido en el poder, pues bien
podría ser que al margen de la inseguridad que ya se padece desde Felipe
Calderón, y que no ha disminuido con Andrés Manuel López Obrador, el
pueblo vote a fin de que la violencia política, que no es cualquier cosa, y
que es francamente un abismo de demonios en pugna, deje de ser ese
tormento diario en el que los noticieros en conjunto parecen solazarse.
Y cuyos efectos, aunque sean muy pocos los medios que lo destacan, no
sólo exasperan los ánimos de la población, sino que vienen a convertirse en
un tema quizá mucho más grave que los homicidios diarios producto de la
guerra entre la delincuencia organizada.
ALCANZA A LOS GRAVES ACONTECIMIENTOS DE TAMAULIPAS
No vamos lejos cuando apenas antier apareció ejecutado en Reynosa un
escolta del ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, dándose de
inmediato ese tufo político que inicia a partir de que el ahora opositor
panista radicado en los Estados Unidos exige, obviamente a su ex
colaborador Irving Barrios Mojica, el esclarecimiento del asesinato.
Como igual genera mucho ruido en las emociones sociales que el alcalde
de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, primero diga y asegure que será detenido o
convertido en prófugo de la justicia, para que de pronto el tema cese y los
medios guarden silencio, propiciando este hecho una nueva y grave
discusión al interior de la sociedad.
Tampoco me digan que las quejas (ya casi permanentes) de la diputada
Úrsula Salazar Mojica, presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso
Local, que ahora se enfilan hacia que el auditor superior del Estado, Jorge
Espino Ascanio, se ha negado a pagar las multas por ocultar 47 cuentas
públicas, no se han convertido en toda una discusión social que confunde y
deprime a las y los tamaulipecos.
¿O acaso será tan suertudo este auditor como para que la ley no prevea
medidas eficaces de apremio a fin de que pague sus ya consideradas
graves fechorías administrativas?
¿Qué más sigue en el extenso catálogo de la insatisfacción ciudadana,
donde el odio y la violencia política son el común denominador, tan riesgoso
que ahora se cree que la disputa por el poder suba tanto de tono que pronto
se susciten atentados contra la vida de políticos en el poder o en su calidad
de aspirantes a cargos de elección popular?
FGR, GRACIA RIESTRA, FENNAM Y OTRAS QUEJAS SERIAS
Otros llamados de atención, que pueden convertirse en escándalos
políticos, son las peticiones y quejas dirigidas al vicefiscal de Delitos de Alto
Impacto y Violaciones de Derechos Humanos, Miguel Gracia Riestra, como
a la titular de la FENNAM, Julieta Castillo Alemán, en donde parecen
soslayar abiertamente temas que son propios de sus dependencias y que
atañen riesgos para menores de edad.
Esto también crea un debate público, que supone una grave preocupación
social por la ausencia de respuestas claras a los principios de legalidad que
no tienen otra respuesta más que la inmediatez a las quejas como a las
querellas.
En suma: las graves lesiones a los llamados bienes jurídicos podrían ser en
2024 un elemento fundamental en las batallas electorales, donde la gente
espera respuestas rápidas y contundentes a causa de los vacíos que sin la
menor duda están generando indignaciones y cóleras públicas.
Y es que funcionarios de la procuración y administración de la justicia
pareciera que se hubieran especializado más en un Derecho Penal para
destruir biografías y combatir enemigos, que como un instrumento de
equilibrio y orden público.
Lamentablemente así vienen las cosas en 2024.
¡Feliz miércoles!
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