Reflector/Gilda R. Terán.

Con  el fin de seguir brindando atención inmediata a la ciudadanía, el Gobierno del estado pone a disposición el número 911 líneas de emergencia, para atender cualquier contingencia que sea requerida.

Es de considerar que este número de auxilio  presta ayuda las 24 horas del día, es decir a cualquier hora en que solicite la ayuda estará disponible, en este entendido se atienden las emergencias de la población.

Ahora que si usted anda transitando en carretera y llegara a tener algún contratiempo o avería en su vehículo que le impida seguir su camino,  puede marcar el 911, línea telefónica para solicitar ayuda a los “Ángeles Azules Tam”  o a través del watsaup  834-179-2590  con esta modalidad la atención es directa y puede enviar su ubicación real, para un  pronto apoyo en algún incidente que le suceda.

Y por su parte la Secretaria de Salud sigue insistiendo a la población para que no baje la guardia con todas las medidas sanitarias ya dadas a conocer para que se lleven a cabo y tengan alguna protección contra esta enfermedad.

Es bien sabido que estas indicaciones corren a partir desde usar el cubre bocas, lavado y desinfección de manos, uso de gel antibacterial,  no estar en lugares conglomerados, evitar el contacto con personas enfermas, en fin es toda una seria de instrucciones que se ha dado a conocer.

Es por esta razón que aun estando vacunados, no bajemos la guardia sigamos cuidándonos con todas las medidas preventivas antes citadas por las autoridades sanitarias, este mal aún no termina, y el rebrote ha llegado con más fuerza

GRATITUD, BÁLSAMO DE PAZ.

Seguramente, que a veces tenemos muchas cosas guardadas en nuestra memoria, pero no la del corazón, sino la situada en el cerebro, allí hay dolores, enojos, frustraciones, por eso,  llegar a conciliar ambas implica un gran desafío.

Cada vez que nos sentimos lastimados por el medio que nos rodea, nuestro corazón se cierra, como una forma de auto protegerse y es en ese preciso momento, cuando sin quererlo, nos estamos quitando la vida, porque anulamos una de las funciones más importante que posee,  la de “abrirse sin medida ni condición”.

Cuando nuestra memoria ha elegido guardar sólo lo triste del  pasado,  esconder o negar los buenos momentos vividos, nos queda muy poco material para construir un próspero presente, pasamos a convertimos en seres agonizantes en donde deambulan  pensamientos y acciones equivocadas van creando una realidad paralela, que reafirma y eterniza ese malestar.

Bueno todo tiene solución para emprender caminos de paz, y es que la tarea consiste en desprenderse de los recuerdos acumulados en nuestro cerebro emocional y así brindarle una oportunidad al olvidado corazón.  Proponiéndonos albergar en él sólo lo digno de ser recordado, lo que nos engrandezca a nosotros y a los seres que caminan a nuestro lado.

Deba saber que la gratitud, es una clara manifestación de un corazón activo, uno que late y en su movimiento va enseñándonos a valorar cada detalle,  palabra, caricia, cada momento compartido, un nuevo despertar. 

 Un corazón que se detiene siempre a mirar a su alrededor y a concienciar lo bien que está en relación a otros tantos seres,   y que no se conforma sólo con ver esto sino que busca brindar su ayuda y fundamentalmente agradecer por el solo hecho de estar vivo y poder marcar una diferencia.

nos vemos en la próxima.

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