CUADRANTE  POLITICO——-POR  FERNANDO  ACUÑA  PIÑEIRO—- 

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  Plantada  sobre la arena y con la brisa en alto, la polis maderense, parece digna heredera de las grandes ciudades-Estado  como  la Esparta de la Grecia antigua y la poderosa Tikal asentada en el corazón de la civilización Maya. Ninguna de ellas nació fuerte, sino que se templaron en la fragua del tiempo, en  base a  la  disciplina de sus políticas públicas.         

 Durante muchos años, especialmente en la era del posquinismo, después de que la urbe  que había sido asiento del imperio sindical más emblemático de una economía, (que dependía básicamente del petróleo) vivió el derrumbe de su iconografía caciquil para dar paso al neoliberalismo salvaje del salinato y de su llamada política moderna, en ese tramo, Madero vivió entre la abulia y el abandono de sus alcaldes en turno. 

 En adelante, la era de Oseguera y Morena, marcaron el antes y el después.  

  Hoy nos damos cuenta que ese México de caudillismos morales que fue sorprendido en pijama y levantado para llevarlo en una avión militar hasta la capital de la república nunca desapareció por completo.  

Y que la  Novela Morir en el Golfo del intelectual del neoliberalismo Héctor Aguilar  Camín, fue una especie de apocalipsis literario que ahora enfrenta la resurrección de una izquierda, alejada ya del viejo paternalismo vertical,  reeditada y corregida  en la democracia visionaria, humanista y horizontal de un empresario y político, como Adrián Oseguera Kernion. 

  Los tiempos han cambiado, pero la vocación ideológica y la memoria combativa de los maderenses suele  estar atada al mástil de la fuerza transformadora de sus dirigentes sociales. 

 Por ahora la navegación del barco oseguerista  sigue una hoja de ruta que tiene como inevitable destino la elección del cinco de  junio, donde estará en juego la gubernatura. Oseguera y su ayuntamiento llegan a esta cita  con un cargamento de grandes aciertos, y de alianzas sociales en el escenario de una doctrina obradorista, definida al lado de los más  pobres del espectro social. 

  Oseguera Kernión ha hecho las cosas bien, diríamos que ha agregado un plus a sus obligaciones normales como gobernante municipal. Logros como el del rescate del sistema lagunario,  una playa limpia y certificada turística y ecológicamente a nivel global forman parte de su sello personal de gobernar. Pero  es justamente ese éxito, esa tenacidad propia de  los tlatoanis de la izquierda histórica maderense,  que tiene sus enclaves en el cardenismo y en el obradorismo  lo que hace más apasionante el futuro inmediato de Oseguera. 

 ¿Hacia donde  va el actual alcalde de Madero..? ¿Será  invitado al gabinete de Américo Villarreal Anaya para colaborar en algún importante cargo público? ¿O bien se quedará para concluir  los proyectos que aun tiene pendientes, dentro del proyecto de transformación y modernización urbana y turística..? 

    Aunadas a sus exitosas  estrategias en materia de buen gobierno municipal, y de su incuestionable rastro de desarrollo y proyección de un municipio mil veces más presentable que el que recibió  en el 2018, ¿Qué otras cartas tiene bajo la  manga el alcalde Adrián  Oseguera..? 

 ¿Cuál es el lugar que ocupará en el Tamaulipas que viene..?  En su tiempo, un liderazgo polarizador de ánimos y de enfoques, como lo fue Joaquín Hernández  Galicia, tuvo el pecado de enfrentarse a un personaje que llegó a  la Presidencia de la república como lo fue Carlos Salinas de Gortari. 

 No es el caso de Adrián pues el siempre ha dicho  que no tiene enemigos políticos, sino todo lo contrario, se ha dedicado a  construir, empezando por su lealtad hacia el Presidente de la república, Andrés  Manuel  López Obrador y su política de la Cuarta Transformación. 

Junto con el alcalde de Matamoros,  Mario Alberto López Hernández,  Oseguera obtuvo uno de los mejores promedios de votación a favor del Presidente AMLO, durante el reciente ejercicio de democracia participativa en Tamaulipas, donde se le dio la confianza y el respaldo ciudadano, al jefe de las instituciones federales. 

 En las semanas previas a esta votación, Oseguera dijo que Madero votaría por el Presidente en el ejercicio de la revocación. Y a favor de MORENA y de su candidato a gobernador , el doctor Américo Villarreal Anaya, en los comicios por la gubernatura, este cinco de junio próximo. 

 Es muy probable que justo en esta fecha histórica, Oseguera y los maderenses definirán  sus objetivos.  

 De nuevo la izquierda maderense tiene una cita definitoria con su futuro. 

  Vivir el poder en el Golfo, en los tiempos de AMLO. La Novela que aun o se ha escrito. Pero que  está por escribirse en las urnas del sur tamaulipeco.