Cd. Victoria, Tam. La participación mexicana en la Copa FIFA 2026 se encuentra en su fase más feliz. La del arranque donde patrocinadores y televisoras brincan de gusto porque hubo goles y resultados útiles para mantener vivas las fantasías de triunfo, el patriotismo deportivo y su maquinaria de consumo.

Los verdes derrotaron a un equipo fácil, Sudáfrica (2-0) aunque algún significado debe tener el que el primer gol fuera anotado por un colombiano naturalizado, JULIÁN QUIÑONES, entre un conjunto muy pobre de figuras.

Es el nivel que tenemos, más allá del optimismo exultante que de manera calculada suelen infundir cada cuatro años los mercaderes de la esperanza, cuando engatusan a millones con los sueños rosas de que el campeonato es factible. Los cuales revientan como pompas de jabón (diría SERRAT) el día que nos eliminan.

Siempre ha sido así. Fiasco deliberado que se construye en torno a la sobrevaloración artera de nuestras capacidades, basada en metas de marketing, publicidad y ventas, pero sin sustento real. Kilos de 800 gramos cuyo engaño venimos descubriendo tres o cuatro partidos más tarde.

Pero no se preocupen (lector, lectora) todavía nos aguardan algunas alegrías, frente a rivales más o menos transitables, como Corea del Sur el próximo jueves 18 de junio y República Checa, el miércoles 24, ambos a las 19 horas.

El futbol asiático es de cuidado y México no debiera confiarse. La escuadra surcoreana está hoy rankeada en el lugar número 22 del futbol mundial, bastante mejor que sus vecinos de Norcorea, donde el soccer masculino ocupa el sitio 120 entre 211 equipos evaluados (FIFA: https://x.gd/qhKZT).

Al gordo KIM JONG UN le va mal con el balompié masculino, pero su país es potencia mundial en el femenil donde ocuparía el lugar 11 entre 197 federaciones (FIFA: https://x.gd/Jtz2J).

TERCER PARTIDO

Después la agenda mexicana apunta hacia una nación centroeuropea llamada “Chequia”, aunque el nombre en su idioma original sería Česká republika y donde la grafía “Č” luce coronada con un ganchito (háček), signo diacrítico que le confiere un sonido semejante a la “ch” española.

En el habla nuestra sonaría parecido a “República Chesca”. O acaso “Checa”, como se usa desde la disolución de Checoslovaquia en 1993 y la consecuente separación de Eslovaquia. Su seleccionado masculino ocupa actualmente el lugar 40 en el citado ranking de FIFA. Rival más cómodo que Corea del Sur.

Hasta aquí, la mexicana alegría podría mantenerse incólume y ofrecer motivos para celebrar en la rotonda del Ángel sobre Paseo de la Reforma y el monumento de PEDRO JOSÉ MÉNDEZ en Ciudad Victoria.

De haber buena cosecha de puntos, México pasaría a la siguiente ronda que ahora (por ser 48 equipos) es llamada “dieciseisavos de final”. ¿Contra quienes?… Cedo la palabra a los analistas deportivos.

Aquí empezarían, ciertamente, las dificultades; cuando un equipo demasiado tierno (el más imberbe del que tengamos memoria) deba pasar por la prueba del ácido frente a rivales más competentes y experimentados.

AMARGO HISTORIAL

El paso de México en los mundiales está sembrado de tragedias, desde aquella goliza traumática de 1970 ante Italia (4-1). Luego quedamos fuera de Alemania 1974, al ser purgados en la etapa previa de CONCACAF, celebrada en Haití, tras sucumbir ante el modesto equipo de Trinidad y Tobago (4-0).

Después sobrevendría la debacle en Argentina 1978, donde la escuadra tricolor ni siquiera avanzó a la siguiente ronda, se atoró en la fase de grupos, al perder los tres partidos ante Túnez (3-1), Alemania (6-0) y Polonia (3-1).

Ausentes también en España-1982, porque en 1981 al ser superados en puntos por Honduras y el Salvador, durante el hexagonal eliminatorio de CONCACAF, celebrado en Honduras.

Enseguida vendría el México-1986, segunda vez que nuestro país fungió como sede. Nos echó fuera Alemania tras empatar 0-0 y quedar 4-1 en penales; de nuevo, en cuartos de final.

Peor vergüenza fue ser excluido de Italia-1990, en castigo por el escándalo de los “cachirules”, pues la Federación Mexicana de Futbol había falsificado actas de nacimiento para inscribir a jugadores de mayor edad en el Premundial Sub-20.

PROSPECTIVA

En los siguientes 7 campeonatos, entre 1994 y 2018, la selección nacional fue eliminada en octavos de final. En Estados Unidos-1994, perdió ante Bulgaria (3-1, en penales); en Francia-1998, el verdugo de nuevo fue Alemania (2-1); en Corea del Sur 2002, la derrota corrió a cargo de Estados Unidos (2-0).

En Alemania 2006, pierde ante Argentina (2-1); en Sudáfrica-2010, de nuevo Argentina (3-1); en Brasil-2014, el fracaso es con Holanda (2-1) y en Rusia-2018, frente a Brasil (2-0).

Finalmente, en el más reciente cotejo, Catar-2022, la oncena patria se ahogó otra vez en la fase de grupos, al empatar con Polonia a ceros y perder con Argentina (2-0), con una modesta llamarada ante Arabia Saudita (2-1).

De aquí la inquietud, ante las luces y artificios de la publicidad televisiva y las legiones de paisanos atrapados por los espejismos de la industria. Teniendo a la vista el camino andado de 1970 a la fecha, no hay muchos motivos para pensar que ahora será distinto.

Por ende, el consejo: disfruten los primeros juegos, los espasmos aislados de fe nacionalista ante rivales débiles; porque tal vez sea lo único que haya.

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