Reflector / Gilda R. Terán
En estos días santos, en lo que va hasta ahorita, la afluencia de visitantes han rebasado las expectativas de personas, que ha optado como destino turístico visitar los atractivos naturales y culturales tamaulipecos.
Indudablemente que el incremento registrado de los vacacionistas en las playas y lugares turísticos a lo largo y ancho de Tamaulipas, refleja el interés del Gobierno del estado, para que las familias en este asueto veraniego tengan la oportunidad de disfrutar momentos de esparcimiento.
A decir verdad, este repunte turístico se une los esfuerzos de las diferentes instancias de gobierno, que siguen desplegando acciones inmediatas para contribuir a llevar momentos de alegría y armonía a la ciudadanía, quienes pueden disfrutar de festivales y eventos de gran trascendencia.
Le comento que se encuentran abarrotados, lugares mágicos de la entidad, por mencionar algunos como la playa Miramar del puerto internacional de Tampico, siendo uno de los preferidos para hacer un éxtasis y un máximo paseo en el sur del estado.
También no se queda atrás, la playa de Bagdad en Matamoros y qué decir del fantástico lugar de la playa de la Pesca en Soto La Marina, así como otros lugares de ensueño con su exquisita naturaleza en municipios como Gómez Farías, Tula, solo por mencionar algunos.
En fin todas las acciones han resultado un aliciente de esparcimiento familiar, en este entendido sigue trabajando intensamente la secretaría de Turismo, en donde no se ha quitado el dedo del renglón, para traer espacios para enriquecer la unión familiar.
Valores en familia.
La vida muchas veces nos sorprende con grandes conflictos y con terribles desilusiones, precisamente por esto existen personas que se preguntan: ¿Es posible ser feliz? Y es que para ser exacto todos soñamos con amar y ser amados, ser tenidos en cuenta.
Pero partamos primeramente del diálogo, que nos lleva a conocer al otro. Concretamente entonces es la razón de hacernos otra pregunta ¿porqué tantos conflictos en la familia? Bueno la verdad es que todos tenemos momentos negativos, sin embargo debemos saber evitar los roces con los que nos rodean y en especial en la familia, con los seres queridos, con los amigos, etc.
Por lo tanto debemos de entender que las respuestas violentas, desatan tormentas y, para que esto no suceda, nos debemos conducir con amor y respeto.
No obstante debo aclarar que cuando cada uno cree tener la razón, entonces habrá que utilizar el sentido del humor, sí, con humor para soportarla y con amor para comprenderla, obviamente hablando de las situaciones que nos sorprenden en nuestras vidas o de nuestros semejantes.
Es cierto que la vida familiar tiene tensiones grandes y pequeñas, pero que es importante educarnos para el perdón y reconciliación que sana y rejuvenece nuestras vidas.
Reflexionemos que el recurso de la bondad, el perdón, el diálogo o el silencio oportuno, suaviza las cosas. Por eso con nuestro aporte y presencia positiva de cada uno de nosotros, es posible ser feliz en familia.