ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
“El misterio de la existencia humana radica en encontrar algo por lo que vivir”. Dostoyevski.
El personaje que a continuación haré referencia será sin duda el próximo Gobernador de Tamaulipas.
La reacción de la gente podría inquirir si será Américo Villarreal o Arturo Diez Gutiérrez, o “El Truko” César Verástegui. Pero la respuesta no va por ahí, sino que se encauza por quien (favor de prestar mucha atención) sea capaz de evitarle a los tamaulipecos el sufrimiento de otra crisis de grandes dimensiones.
Ese será el siguiente Gobernador de Tamaulipas, a quien el pueblo le dará su voto el domingo 5 de junio de 2022.
Y no será el primer mandatario del estado quien traiga el mejor equipo de comunicación social, de estrategia política o de discursos, pues el clamor que recordemos es provocado desde la Ciudad de México ha puesto en la conciencia de la ciudadanía exigir que las desgracias dejen de ser la “normalidad” de la vida cotidiana.
Las expresiones del “Truko” Verástegui hechas recientemente en Reynosa van supongo en esa dirección cuando afirmó, en pocas palabras, ante miles de personas congregadas en la colonia Lomas del Real de Jarachina que él es como todos, que también creció en una colonia, que es de carne y hueso, que siempre ha trabajado, que sabe lo que es el esfuerzo y el sacrificio y que “vengo a romperme la madre por todos ustedes”.
Así lo dijo el candidato del PAN, PRI y PRD en tiempos donde el pueblo atraviesa por una economía sumamente frágil, que al mismo tiempo a todos los hace sentir muy vulnerables.
La pregunta es si la pasión le ganó a la razón de este político o si realmente sabe de lo que está hablando, ya que todos los que van por el sillón de Francisco García Cabeza de Vaca saben perfectamente bien al desafío que se enfrentan.
Y sobre todo a la exigencia popular cuya matriz viene a ser, y olvídese de “profundidades sociales”, salir ya de ese clima adverso de escasez económica y tensión social que nos lleva a la violencia e inseguridad en las calles, y a una constante de ominosos presagios.
¿QUÉ DICE AMÉRICO?
El abanderado de Morena, Américo Villarreal Anaya, no es tan apasionado en sus discursos, aunque también empezó con un amplio repertorio de promesas que dejarían de lado las usuales tormentas económicas y sociales cuyas implicaciones, repito, vuelven demasiado vulnerable a la sociedad.
Refiere el médico cardiólogo que él no le entrara a la “guerra sucia” y que su campaña la enfocará en actos propositivos. No obstante, trasciende en su mensaje que “pondrá fin al acoso y a los malos tratos e injusticias contra los burócratas del Gobierno del Estado”.
Un mensaje que obviamente lleva dedicatoria y que en cualquier momento suponemos será respondido por su principal adversario, esperando que esto no sea el principio de lo que hasta ahora no se ha convertido en una abierta guerra política en Tamaulipas.
Una situación que, como ahora se dice, no sería opción si lo que se busca es que todas y todos los tamaulipecos transitemos muy lejos de los escándalos perversos, que tienen desde hace muchos años secuestrado al país entero.
Pienso que así como hay días de guardar, igual debería haber expresiones que deben reservarse. Y no porque este le tenga miedo al otro, sino porque, dicho al estilo del “Truko”, también el pueblo está hasta la madre de tantas situaciones desastrosas.
CONCLUSIÓN: LA VOZ DE LA CALLE
Agresiones como las que hace unas horas recibió en sus oficinas el alcalde Eduardo Gattás Báez son las que la voz de la calle repudia y condena; y serán precisamente estas a las que se enfrente quien será el próximo Gobernador de Tamaulipas, y a las que urge darles solución inmediata.
Nadie quiere guerras sucias ni siquiera disputas de menor calado, pero sí una serie de pactos con el pueblo encaminados a criticar frontalmente lo que oscurece el entorno social y sobre todo las vidas de quienes a pesar de los reclamos precisos y formales, sienten que poco reciben de respuesta.
¡Feliz miércoles!
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