Francisco Medina Guerrero
A raíz de la pandemia del covid-19, los abogados litigantes han visto mermados sus ingresos hasta en un 80 por ciento, lo que ha obligado a algunos profesionales del derecho a cerrar las puertas de sus despachos y dedicarse a otra actividad comercial.
Entrevistado este lunes que se celebra el Día del Abogado, el presidente del Colegio de Abogados Penalistas en Tamaulipas, Gilberto Ávalos Martínez, refirió que en un principio, cuando fue la suspensión de labores jurisdiccionales que cerró el tribunal, fue algo muy difícil para todo el gremio de los abogados.
«Duramos seis meses sin trabajar, hubo una afectación en todos los rubros, muchos de estos despachos, consultorios han cerrado sus puertas debido a que no hay trabajo, no hay empleo, no hay dinero».
Después de eso, dijo, y ya que el Supremo Tribunal de Justicia impulsó el Tribunal Electrónico, se reanudó la actividad de los profesionales del derecho, sin embargo, la medida no fue suficiente para algunos.
«Lo primero que hace un cliente cuando va a ver un abogado para que le siga los trámites de algún proceso es preguntar cuánto le va a costar, cuando se le habla de dinero muchas veces ya no vuelven».
«Yo creo que de diez asuntos que llegan al despacho al mes por ejemplo, vamos a decir que se queden dos o tres», recalcó.
Ávalos Martínez señaló que aún cuando el Tribunal Electrónico «parece bastante bueno», «tiene todavía sus fallas».
«Ha afectado en cuanto que hay abogados que se han quedado rezagados en la nueva era de los juicios orales, o bien estaban impuestos a ir a diario al tribunal a checar sus expedientes, les ha afectado bastante, se han quedado rezagados».