Reflector/Gilda R. Terán.-
No cabe duda que ante los embates de la naturaleza, el ser humano es impotente, y es que las torrenciales lluvias a su paso dejaron en total desquiciamiento por las descomunales inundaciones en el altiplano de Tamaulipas.
Amable lector, tal vez se haya enterado que municipios como lo es el pueblo mágico de Tula así como Ocampo, se encuentran en condiciones de desamparo por los intensos aguaceros que pasaron por esos lugares.
Afortunadamente, no hubo víctimas que lamentar, en estas pertinaces lluvias, le comento que cuando se presentan estas contingencias climatológicas, se despierta la solidaridad en el ser humano para aportar su grano de arena.
Ante esta situación de vulnerabilidad para los habitantes del altiplano, el Gobierno del estado, accionó medidas para apoyar en estos momentos a las personas que se encuentran en situaciones de desamparo por estas trombas.
Y a través del DIF Tamaulipas y en coordinación con Protección Civil, se hizo sentir su mano de ayuda, enviando paquetes de kit de limpieza, de ropa, calzado, colchones, en fin todo lo que pueda ser útil en esas situaciones críticas
Y ya con manos a la obra con maquinaria especializada para accionar en las áreas inundadas para que se logre el desagüe, buen en fin todo lo que se deba de hacer para que todo vuelva a la normalidad.
Y es que sin duda alguna, hay que reconocer la belleza legendaria de pueblos como Tula, Tamaulipas, y en honor a la verdad es una ciudad mágica y cargada de historia, que ha visto emanar a hombres y mujeres valientes, forjadores de la patria en distintos momentos.
Pues fue cuna de Carmen Romero Rubio quien fuera la segunda esposa de Porfirio Díaz, también ahí nació el ilustre tamaulipeco Alberto Carrera Torres, que ofrendó su vida en aras de la Revolución Mexicana, quien provenía de una familia formada por una mujer de temple de acero y patriota que formó hijos para defender los derechos del pueblo, la democracia y la libertad
Y es que en este lugar de ensueño, se privilegia de tener grandes artesanos, quienes crearon una prenda elaborada de piel curtida y que nos identifica mundialmente; La Cuera Tamaulipeca; confeccionada por primera vez en 1915, siendo la primera pieza discreta y sencilla, semejante a los cotones de los indios americanos.
Pero en 1917, el General Carrera Torres, pidió que le confeccionaran una prenda con más barbas y más colorida, por lo que surgió la idea de plasmar en ella flores y plantas del desierto.
Fue hasta el ejercicio gubernamental de Norberto Treviño Zapata,(1957–1963) quien sugirió que la cuera tamaulipeca, por su belleza y originalidad, se adoptase como el traje típico representativo de nuestra patria menor, adicionando en la espalda el escudo de Tamaulipas.
Cabe destacar que dentro del municipio de Tula, está El Cuizillo, que es una pirámide prehispánica considerada única en su estilo y la más grande de Tamaulipas; y que constituye un espacio interesante para visitar y conocer los orígenes de nuestros antepasados.
También se puede disfrutar de La Laguna, es otro lugar importante y atractivo porque es una zona de entretenimiento para los habitantes de la región y los visitantes. Por lo que Tula se manifiesta orgullosa de su pasado y de su presente lleno de promesas, progreso y cultura. Su bello clima, sus mujeres chapeadas y sonrientes hacen marco a una ciudad donde el tiempo transcurre sin tocar con su estrepitoso correr, la maravilla del ambiente.
Pues el repiquetear de las campanas de la Iglesia, parecen ser voces de otros tiempos, que cantan orgullosas del ayer. Sus calles angostas y empedradas del centro, se inundan de recuerdos e imágenes donde se amalgaman todos los tiempos, pero sin perder el sabor provincial que es una delicia.
Y es que en este lugar, son tierras de hombres y mujeres de ley, donde alegres vibran en el viento, las notas vivas, melancólicas o románticas del huapango y la polka que bajo frescas enramadas, ponen música a los sentimientos del pueblo tulteco e improvisando con una guitarra en la mano, versos cantados, inmortalizan a sus gentes y sus sentires, por lo que Tamaulipas tiene mucho para seguir cautivando con estos pueblos, que representan el tiempo del ayer.
Nos vemos hasta la próxima.