Por José Gregorio Aguilar

Lunes 19 de octubre del 2026

El coordinador estatal de IMSS-Bienestar, Marggid Rodríguez Avendaño, reconoció que sería conveniente que parte de los recursos se administraran desde las entidades federativas, aunque defendió los avances alcanzados durante los dos años de implementación del modelo en Tamaulipas.

El coordinador estatal de IMSS-Bienestar en Tamaulipas, Marggid Rodríguez Avendaño, admitió que la excesiva centralización de recursos en la ciudad de México puede limitar la capacidad operativa de los estados, por lo que consideró positivo que una parte del presupuesto pudiera ser manejada directamente por las coordinaciones estatales.

«Sí sería provechoso que parte de los recursos los manejara la coordinación estatal, porque el que esté centralizado todo en la Ciudad de México obviamente sí nos limita en varios aspectos», señaló.

Las declaraciones surgen en medio de críticas realizadas por organizaciones sindicales como el SIMESA que han señalado retrasos administrativos, deficiencias operativas y problemas derivados de la transición hacia el modelo IMSS-Bienestar.

Rodríguez Avendaño sostuvo que más que una reestructuración, el sistema tuvo que construirse prácticamente desde cero en diversas áreas, particularmente en infraestructura hospitalaria y equipamiento médico.

Explicó que cinco hospitales requirieron intervenciones profundas, incluyendo la renovación de redes hidráulicas y sanitarias, trabajos que implicaron levantar pisos, modificar instalaciones y sustituir sistemas con más de dos décadas de antigüedad.

Además, afirmó que fue necesario reemplazar equipo médico que ya se encontraba obsoleto, incluyendo tomógrafos, resonancias magnéticas, mastógrafos y otros aparatos especializados.

A dos años del arranque del modelo en Tamaulipas, estimó que el avance general es cercano al 78 por ciento, aunque en materia de infraestructura y rehabilitación hospitalaria aseguró que algunos proyectos presentan niveles de cumplimiento de hasta el 90 por ciento.

El funcionario señaló que actualmente alrededor de un millón 400 mil tamaulipecos reciben atención a través de IMSS-Bienestar, población que corresponde principalmente a personas sin seguridad social.

Respecto al abasto de medicamentos, aseguró que los indicadores muestran mejoras importantes, al reportar una disponibilidad cercana al 96 por ciento en centros de salud de primer nivel y entre 91 y 93 por ciento en hospitales.

Finalmente, reconoció que el proceso de consolidación aún enfrenta desafíos; sin embargo, defendió que la estrategia de brindar atención médica gratuita avanza de manera gradual y que los principales retos actuales están relacionados con la operación administrativa y la distribución de recursos en un esquema que sigue dependiendo en gran medida de decisiones tomadas desde el nivel central.