Palabras libres

Por Edgar Joel Yépez Ibarra

Hace unas horas, en el corazón de Tamaulipas, Ciudad Victoria, la Escuela Primaria «Profa. y Lic. Martha Jaramillo Hernández» se convirtió en uno de los refugios escolares para el fortalecimiento del espíritu. Ahí, en el marco del Segundo Maratón por la Lectura y las Artes “Día de la Resistencia Indígena”, el Secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, compartió con autoridades educativas un momento entrañable donde las voces de las niñas, los niños, maestras y maestros se unieron en un mismo latir.

Porque los maratones por la lectura impulsados a nivel nacional no son meros ejercicios académicos; son verdaderas fiestas del espíritu. Van mucho más allá de una invitación a descifrar letras sobre un tema emblemático. Sembrar el amor por los libros desde la infancia, y sostenerlo como un compañero fiel a lo largo de la vida, es regalarle al ser humano un mapa invisible para un mejor navegar por la vida.

Simboliza también comunicar a padres y madres que regalarles libros a los hijos y leer con ellos va mucho más allá de mejorar sus calificaciones. Es ofrecerles una potencial herramienta para acrecentar cultura y una fuente inagotable de bienestar psicológico. En cada página transitada, las niñas, los niños y los jóvenes encuentran saber, acumulan conocimiento, reflexionan y aprenden sobre la riqueza y belleza de la palabra.

Cultivar el hábito de la lectura en casa es, en esencia, abonar la tierra fértil del humanismo. Es tejer, desde el hogar y las aulas, el verdadero progreso social: el que nace de mentes libres, empáticas y profundamente conscientes.