Por José Gregorio Aguilar
Miércoles 12 de Agosto del 2026
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Victoria, Jesús Arnoldo Gómez González, reconoció que el reciente incremento en el precio de la tortilla impacta directamente al sector restaurantero, pero aseguró que harán todo lo posible para no trasladar ese costo al consumidor.
Explicó que, aunque el aumento ha sido desigual en el estado —de uno a tres pesos por kilo, dependiendo de la región—, en Victoria el promedio se mantiene en 26 pesos por kilo, mientras que en el norte alcanza hasta los 30.
“Aunque parezca pequeño, un peso más en la tortilla se suma a otros incrementos en insumos básicos como carnes, aceites, gas y energía eléctrica, reduciendo nuestros márgenes”, señaló.
Gómez González subrayó que la estrategia del gremio es eficientar costos internos antes de reflejar cualquier ajuste en los menús. “En lugar de subir precios, podemos reducir la cantidad de tortillas que acompañan un platillo: si antes eran 10, ahora serían 8. La idea es cuidar la economía de los negocios y, sobre todo, el bolsillo de nuestros clientes”, explicó.
El dirigente reconoció que el sector tortillero tomó la decisión de aumentar precios por sus propios costos de operación —gas, nómina, servicios e impuestos—, pero insistió en que los restauranteros deben equilibrar esos incrementos para que no afecten al último eslabón de la cadena: el consumidor.
“Necesitamos estabilidad en los insumos para poder trabajar. No podemos estar incrementando precios de manera inmediata cada vez que sube un producto de la canasta básica. Vamos a seguir absorbiendo los aumentos con mucho cuidado”, afirmó.
Finalmente, reiteró que la CANIRAC mantiene un compromiso de cuidar los precios en los menús y garantizar que los clientes sigan teniendo acceso a alimentos accesibles, pese a las presiones económicas que enfrenta el sector