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Enrique Jonguitud

Ciudad Victoria, 9 de agosto.- Pese a la sequía prolongada y las restricciones de agua, Tamaulipas mantiene su producción de maíz y se coloca entre las entidades con mayor actividad en este cultivo, principalmente en la zona norte, donde los sistemas de riego permiten sostener mejores rendimientos agrícolas.

Durante 2025, el estado registró una producción de 11 mil 288 toneladas de maíz amarillo, con lo que se ubicó en el cuarto lugar nacional, en un escenario marcado por la escasez de agua y las dificultades para mantener la actividad agrícola en distintas regiones de Tamaulipas.

En condiciones favorables de disponibilidad de agua y clima, la producción de maíz amarillo tamaulipeco ha llegado hasta 770 mil toneladas, con un valor de mercado superior a los 2 mil 400 millones de pesos, lo que refleja la importancia económica del cultivo para el sector agropecuario estatal.

El maíz blanco también representa una parte importante de la actividad agrícola, al alcanzar hasta 309 mil 600 toneladas en los mejores ciclos productivos. Este grano tiene como principales destinos el consumo local y la industria de la masa y la tortilla, por lo que su producción también tiene impacto directo en el abasto.

La mayor actividad maicera se concentra en municipios del norte como Gustavo Díaz Ordaz, Río Bravo, Abasolo, Camargo, Miguel Alemán y Valle Hermoso, donde las condiciones productivas y la infraestructura de riego permiten mantener extensas superficies destinadas al cultivo.

Gustavo Díaz Ordaz destaca con una superficie proyectada cercana a las 40 mil 955 hectáreas, mientras que Río Bravo sobresale por su nivel de tecnificación agrícola. En Abasolo, además, se mantiene la producción de grano mediante prácticas agroecológicas.

El cultivo también se mantiene en otras regiones de Tamaulipas, particularmente en el centro y sur. En el Altiplano, el municipio de Tula figura entre los principales referentes de esta actividad, con superficies que alcanzan hasta 14 mil 678 hectáreas.

Frente a las dificultades para colocar la producción y comercializar los excedentes, la Secretaría de Desarrollo Rural de Tamaulipas ha gestionado incentivos de hasta 750 pesos por tonelada, con el objetivo de respaldar a los productores y sostener la actividad maicera en un escenario marcado por la escasez de agua.