Alberto Serna
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La reapertura del mercado estadounidense para el ganado mexicano no garantizará beneficios para todos los productores. Quienes no tengan en regla la documentación de sus animales, los registros sanitarios y las medidas de prevención quedarán automáticamente fuera de las exportaciones, advirtió el productor ganadero Ángel Lara.
El también ganadero llamó a los productores tamaulipecos a no esperar a que se normalicen completamente las exportaciones y comenzar desde ahora con la regularización de sus hatos, pues aseguró que el cumplimiento de los protocolos será determinante para acceder al mercado internacional.
«El productor tiene que prepararse desde este momento. Si no trae sus animales identificados con aretes del SINIIGA, las pruebas de tuberculosis y brucelosis, además de la vacunación al día, difícilmente podrá exportar cuando llegue su oportunidad», señaló.
Explicó que uno de los errores más frecuentes ocurre cuando los animales llegan a las subastas sin la documentación correspondiente, situación que prácticamente les cierra la puerta al mercado estadounidense.
«Cuando un becerro entra a una subasta sin la documentación sanitaria requerida, automáticamente se clasifica para consumo nacional y ya no puede destinarse a exportación, aunque después quieran completar el trámite», advirtió.
Ángel Lara insistió en que incluso los pequeños productores deben acercarse a las ventanillas del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (SINIIGA) para obtener los aretes oficiales y aprovechar las jornadas de manejo del ganado para aplicar vacunas, realizar pruebas sanitarias y verificar el estado de salud de los animales.
Además, pidió no bajar la guardia frente al gusano barrenador, ya que el riesgo continúa latente pese a la disminución de reportes en las últimas semanas.
«No podemos confiarnos. Viene la temporada de nacimientos de becerros entre septiembre y octubre y es cuando debemos reforzar todas las medidas preventivas contra el gusano barrenador», enfatizó.
El productor consideró que quienes cumplan con todos los requisitos serán los primeros en aprovechar la reapertura gradual de la frontera con Estados Unidos, escenario que, dijo, podría reflejarse en una recuperación importante del precio del becerro.
«Ya empezamos a ver una mejoría. En la última subasta el kilo rondó los 85 pesos, pero la expectativa es que pueda subir primero a los 100 pesos y posteriormente alcanzar hasta los 150 pesos por kilogramo, conforme se normalicen las exportaciones», concluyó.