Enrique Jonguitud

Ciudad Victoria, 14 de julio.– Alrededor de 15 mil 500 trabajadores sindicalizados y de confianza de los tres poderes del Estado disfrutarán del primer periodo vacacional del año, programado del 20 al 31 de julio, mientras que las oficinas gubernamentales mantendrán guardias para evitar afectaciones en los servicios que se brindan a la ciudadanía.

La Secretaría de Administración informó que las actividades habituales en las dependencias del Gobierno de Tamaulipas se reanudarán el lunes 3 de agosto, conforme al calendario laboral establecido para las y los servidores públicos de la administración estatal.

La titular de la dependencia, Luisa Eugenia Manautou Galván, explicó que durante el periodo de descanso permanecerán operando las áreas indispensables de cada institución, a fin de garantizar la continuidad de los servicios considerados prioritarios.

«La administración pública estatal mantendrá las áreas indispensables para garantizar la continuidad de los servicios prioritarios que se brindan a la población, mediante guardias previamente establecidas conforme a las necesidades de cada institución, por lo que la atención no será suspendida durante el periodo vacacional», indicó.

La funcionaria señaló que cada dependencia organizará con anticipación las guardias laborales, de acuerdo con sus necesidades operativas, para asegurar que la atención al público y los servicios esenciales continúen funcionando durante las dos semanas de receso.

Asimismo, recordó que el beneficio vacacional aplica conforme a las disposiciones establecidas en el Reglamento de las Condiciones Generales de Trabajo para las y los Servidores Públicos, por lo que existen restricciones para parte del personal.

De acuerdo con el Artículo 78 de dicho reglamento, las y los trabajadores de nuevo ingreso que tengan menos de seis meses de servicio no podrán hacer uso de este primer periodo vacacional, al no cumplir con el tiempo mínimo requerido para acceder a esa prestación.

Con estas medidas, el Gobierno de Tamaulipas busca equilibrar el derecho al descanso de sus trabajadores con la obligación de mantener en funcionamiento los servicios públicos esenciales durante el periodo vacacional de verano.