Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- En un nuevo acto de desprecio por la prensa,
la señora YAC insiste en regalarle a los periodistas un automóvil último
modelo si demuestran que, a su paso por SEDESOL, asignó 986 millones
de pesos para dotación de despensas.
No lo dice pero el ofrecimiento debe ser por varios vehículos.
Mantiene su “reta” como si los comunicadores se encargaran de integrar
carpetas de investigación, y las órdenes de aprehensión las firmaran
columnistas.
Habrá que decirle que los contratos públicos no se inventan en las
redacciones, ni los periodistas ejercen funciones de Ministerio Público. La
prensa informa y opina para que la sociedad no camine a ciegas.
Se ve que le irritan las publicaciones (pagadas o no por el ayuntamiento
neolaredense, como acusa), le molestan las versiones que no le son
favorables, le causa escozor que los medios revisen su paso por el poder.
Es la vieja historia de no pocos políticos. Cuando se sienten acorralados
culpan a los mensajeros, los periodistas.
Aclararle que los medios no presentaron denuncias judiciales. Los
reclamos vienen de representantes de la sociedad tamaulipeca, los fiscales.
La “oferta” de los automóviles viene desde el 26 de junio, como si los
comunicadores tuvieran facultades para catear oficinas, asegurar
expedientes, citar a proveedores e interrogar a ex funcionarios. El reportero
investiga, documenta, pregunta y expone temas de interés sobre la mesa
pública. Nada más.
Con seguridad no comprará automóviles y se quedará con su dinero.
Nadie tendría que entrarle a una competencia absurda por un vehículo. La
justicia no se resuelve como kermés ni la rendición de cuentas se somete a
tómbola.
Los presuntos delitos tampoco los impone la prensa sino la Fiscalía. No
hemos visto publicación alguna que diga que los casi mil millones se
desviaron o se le “perdieron”. Sabemos que las acusaciones formales son
por uso indebido de atribuciones y facultades.
La plata (parte, no toda) se la llevaron otros pero fue ella la que firmó.
Hay odio por la prensa ¿por qué no reta a la Fiscalía y a los Jueces?
¿Por qué no a los fiscalizadores de la Auditoría Superior?. Ahí no puede
montar espectáculo para decirse perseguida política.
Se acabó el tema.
Por Palacio de Gobierno, el Gobernador Américo Villarreal designó este
miércoles a Jesús Alejandro Rincón Herrera como nuevo titular de la

Dirección General de Relaciones Públicas, Compromisos y Atención
Ciudadana, adscrita a la Oficina del Gobernador.
Solo como dato: El 17 de octubre del 2020 Alejandro y Norberto Barrón
Barrarán, presentaron queja ante el TRIFE, en contra del PAN, el
Gobernador Francisco García y el senador Ismael García, por presunta
comisión de actos anticipados de campaña, al violar el principio de
neutralidad colocando propaganda impresa en domicilios de Tamaulipas.
Se dio una controversia competencial: El IETAM se declaró
incompetente y le dio vista al INE, que a su vez no hallaba que hacer y turnó
a la Sala Superior.
Al final del recorrido el expediente terminó en la Unidad Técnica de lo
Contencioso Electoral del INE.
Tema aparte, alguien dijo que los nuevos partidos políticos PAZ y Somos
México no tienen futuro. Podrían perder registro en la primera batalla, 2027.
En Tamaulipas comenzaron a trabajar con cartuchos quemados del PAN
y PRD.
Sabemos que el Paz, que inicialmente llevaba las siglas de Claudia
Sheinbaum Pardo, nombró a David Armando Valenzuela Barrios, de
Altamira, como su representante ante el IETAM.
Ha demostrado que, a las urnas, no jala más que a su familia.
Es hijo del doctor Armando Valenzuela Arroyo quien falleció siendo
dirigente estatal del PRD. De ahí ascendió su hijo Valenzuela Barrios.
Se apropiaron de las siglas y se llevaron el comité estatal a la zona sur,
donde la madre, Leticia Barrios, fue regidora. El mismo Armando fue
candidato a alcalde en 2024. Lógico que perdió.
Metieron a la familia en otros cargos plurinominales, pero igual, no
alcanzaron los votos suficientes para una regiduría y menos diputación.
Poco futuro igual en Tamaulipas para Somos México, ligados a
Francisco García Cabeza de Vaca, cuya imagen no anda muy bien en esta
tierra. El presidente nacional, Lupe Acosta Naranjo, fue empleados del
Gobierno cabecista.
En la etapa de formación del partido se identificaron como
representantes otros dos cartuchos sin pólvora, Joaquín Hernández Correa,
de Madero, y Mauricio de Alejandro Martínez, de Reynosa.
El primero fue alcalde de Madero por el PRD; luego dos veces diputado
local por el PAN, hasta que perdió en 2021 por la presidencia del municipio
petrolero.
De Alejandro fue candidato a edil de Reynosa en 2024, PRD, sin
ninguna posibilidad de ganar.
Son las “fichitas” de Somos México, pero pronto podrían aparecer los
nombres de sonados cabecistas como Omeheira López Reyna y Javier
Garza de Coss, ahora que perdieron la dirigencia estatal ¿no se le hace a
usted?.