La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
La Sección XXX del SNTE, está entrando a un callejón del cual no pueden salir indemnes, sin rasguños, el sistema educativo, el sindicato y la dirigencia actual. El empecinamiento del dirigente Arnulfo Rodríguez Treviño, por eternizarse en el cargo, está llevando al magisterio tamaulipeco, a un escenario de confrontación que puede extender la ingobernabilidad al aparato gobernante y extender sus daños a miles de educandos.
Otro elemento que enrarece el turbulento paisaje de los profesores de la región, es la insensata postura de Arnulfo descalificando a la mayoría de los precandidatos que legítimamente aspiran a sucederlo.
En suma, estableció: con convocatoria o sin convocatoria, ninguno llegará al cargo.
En otras palabras: sólo Ulises Ruiz Pérez o Marianito Lara, pueden ser sus sucesores.
¿Sabrá Arnulfo y sus cómplices lo que representa esa actitud excluyente y antidemocrática?
A decir por los hechos y sus conductas: no.
Primero: su intromisión en las dinámicas magisteriales, negándole los derechos a los ajenos y apoyando a los suyos, es la prueba objetiva, palpable, fehaciente, de la ruptura del orden sindical; en otras palabras: le incorpora con sus declaraciones, inequidad en un proceso que por ley debe ser democrático y con piso parejo para todos.
Segundo: Descalifica a Naif, Abelardo y Enrique Meléndez negándoles posibilidades para disputar la dirigencia de la sección.
Tercero: acusa al candidato más fuerte y sólido -Meléndez- de ser financiado por extraños personajes, ajenos al magisterio -se infiere de sus señalamientos-. Aparte: enfatiza que personas externas al sindicato están participando en las precampañas de los candidatos opositores a los oficiales, Ulises y Marianito.
Cuarto: para Arnulfo, sólo sus pupilos caminan con la frente en alto. Marianito, se despacha con la cuchara grande en la institución financiera de los profesores -andan bailando más de 300 millones de pesos- y Ulises, es el principal beneficiario de la red de aviadores en el sector educativo y del mercadeo de plazas en Tamaulipas.
¿Qué se puede prever de todo ese margayate?
Lamentablemente: el futuro se avizora muy inquietante.
Los profesores -en su gran mayoría- buscan el relevo de una dirigencia que perdió la brújula; llegó tras una intensa lucha, para beneficiar sólo a la camarilla que rodeó a Rodríguez Treviño, a sus socios y a damas de compañía. Por esta razón, el desencanto de los maestros se volvió indignación y en un proceso de maduración, en rebeldía.
¿Cómo caerá en ese irritado ambiente magisterial, el secuestro de la convocatoria por Arnulfo y el CEN del SNTE?
Le echarán leña a la lumbre.
Podríamos presenciar, el siniestro de la educación tamaulipeca; casi, casi -exagerando para ejemplificar-: como en los tiempos oscuros de la pandemia del COVID.